Opinión

Panorama “mesuradamente optimista” para 2015

Un banquero de reconocida experiencia dijo en diciembre pasado que la expectativa para el año que inicia es “mesuradamente optimista”. 

El consenso de analistas en el mercado espera para 2015 un crecimiento de la economía mexicana de entre 3.4 y 3.5 por ciento. 

Los más optimistas, como Banorte, creen que podría crecer 4.3 por ciento, y los menos optimistas, como BofA Merrill Lynch, sólo 3.0 por ciento.

No está mal después de cerrar un 2014 complicado en su parte final, en el que el PIB de México habría crecido 2.2 por ciento anual.

Aun así, la expansión económica del país quedó muy por debajo de las expectativas originales del mercado, al igual que en 2013.

Además, 2014 terminó con una depreciación del peso frente al dólar de 12.7 por ciento anual, aunque fue menor a la registrada por otras divisas de países emergentes, como las de Polonia, Chile, Hungría, Colombia, Argentina y Rusia.

Pero 2015 inició también con una depreciación de la moneda mexicana al profundizarse tanto la volatilidad como la aversión al riesgo en los mercados financieros.

La depreciación del peso se mantendrá no sólo mientras el dólar siga fortaleciéndose frente a otras divisas a causa del desplome de los precios del petróleo, sino también en la medida en que se acerque el primer incremento de las tasas de interés de referencia en Estados Unidos, que aunque incierto es esperado por el mercado.

El desplome de los precios de las materias primas en la segunda mitad de 2014, señaladamente del petróleo, intensificó la debilidad de las economías emergentes.

En el caso de México, el menor precio del barril de la mezcla de exportación se combinó con una caída de la producción de crudo a niveles sin precedente.

El riesgo es que, por efecto de la disminución de los precios del petróleo y de la caída de la plataforma de producción de crudo, la reforma energética no tenga el impacto esperado en el crecimiento a mediano y largo plazos.

Por lo pronto, el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas anticipó un lento arranque de año de la economía, pues sus indicadores IMEF manufacturero y no manufacturero retrocedieron en diciembre respecto al mes anterior y ambos se colocaron por debajo del umbral de 50 puntos.

Uno provee información sobre el desempeño del sector manufacturero y otro de los servicios y el comercio, pero los dos son indicadores oportunos del mes que termina.

Registros del indicador por arriba de 50 puntos representan una expansión, mientras que por debajo de 50 puntos indican una contracción de la actividad económica.

Los indicadores IMEF manufacturero y no manufacturero sugieren un débil desempeño de la economía mexicana al cierre de 2014 y un lento arranque de 2015.

Si la referencia es el nivel de crecimiento económico, hay razones para ser “mesuradamente optimista” en este año, pues tanto en 2013 como en 2014 se quedó muy por debajo de las expectativas.​

Twitter: @VictorPiz