Opinión

¿Paloma ‘mensajera’?

 
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Paloma Merodio. (Cuartoscuro)

En la pasada 80 Convención Bancaria, durante la sesión inaugural hace tres miércoles, el personaje más aplaudido por los banqueros fue el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens.

De él, el presidente Enrique Peña dijo que “México tiene en Agustín Carstens a un hombre formado en las instituciones y, a su vez, a un hombre formador de instituciones”.

Esa vez, tanto el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, como el gobernador del Banxico defendieron las instituciones que se han construido a lo largo de décadas y que hoy representan una de las fortalezas del país.

El pasado 8 de marzo, este reportero escribió en este espacio sobre la designación, por parte del presidente Peña, de Paloma Merodio como miembro de la junta de gobierno del Inegi por un periodo de ocho años.

La conclusión del artículo fue qué tan grave sería que el currículum vitae de Merodio no fuera estrictamente veraz, como que se le cerrara el paso por ser una mujer joven, sin tomar en cuenta su trayectoria profesional.

En ese momento, el autor de estas líneas tenía información de buena fuente que hacía creer que Merodio cumplía con los requisitos previstos en la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica para ser integrante de la junta de gobierno y, a su vez, vicepresidenta del Inegi.

Después crecieron los cuestionamientos sobre la hoja curricular de Merodio, respecto a la que siempre tuvieron dudas senadores, organizaciones civiles, académicos, investigadores y líderes sociales.

Ante las dudas, el panista Juan Carlos Romero Hicks y otros senadores de oposición advirtieron inconsistencias en la trayectoria profesional de Merodio.

De hecho, Romero Hicks pidió ampliar la documentación que acreditara el cumplimiento de los requisitos exigidos para el cargo al que fue postulada.

Se recibió la información adicional para sustentar el nombramiento, pero no respondió a las dudas sobre su experiencia profesional y académica.

Lo demás ya es historia conocida por todos: Paloma Merodio fue aprobada por el Senado y llegó al Inegi en medio de la polémica, bajo fuertes críticas y sin legitimidad.

En un rápido control de daños, el presidente del Inegi, Julio Sanatella, anunció una nueva organización de la junta de gobierno.

A Merodio la designó vicepresidenta de Información Geográfica y del Medio Ambiente.

Merodio ocupó la vacante que dejó Félix Vélez, quien era vicepresidente de Información Demográfica y Social, área que ahora coordina Enrique de Alba.

Como afirmó el senador panista Héctor Larios, la única manera de defender las instituciones es respetarlas y cumplir sus leyes y reglas.

Lo preocupante del caso Merodio es el precedente que sentó para futuras designaciones presidenciales cuando haya que cubrir vacantes en los organismos autónomos.

La mirada está puesta en el Banxico, donde el presidente Peña debe nombrar un nuevo gobernador a la salida de Carstens, anunciada para noviembre.

“Corremos el riesgo de que el presidente quiera proponer de gobernador del Banco de México a alguien que le cambie el sentido a esta institución”, dijo Larios.

Ojalá que no.

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 @VictorPiz

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