Opinión

Oro gris y ganancias

 
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cemento

Lejos de esclarecerse y tomar su nivel, el debate en torno al aumento en los precios del cemento y las protestas de algunas empresas vinculadas a la Cámara Nacional de Vivienda (Canadevi) y la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) subieron de tono y rebasaron la esfera privada.

Sabemos que hay legisladores que están presionando a la Secretaría de Economía para que controle insumos de la construcción cuando éstos se determinan por condiciones de competencia internacional.
El tema se ha venido complicando por el momento en que se vive en distintas industrias que además empezarán las rondas de renegociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

Las senadoras panistas Andrea García y María del Pilar Ortega, desconociendo el funcionamiento del mercado del cemento, están pidiendo que sea establecido un control de precios, cuando hace más de 10 años éste está abierto, no hay aranceles y las empresas pueden importarlo libremente.

Desconocen que desde el año 2000 a la fecha, los insumos principales para la producción del cemento han registrado incrementos de precios muy por encima del precio de este producto.

Para muchos es sabido que en México el precio de los productos de cemento es establecido por la oferta y la demanda, independientemente de cada una de las empresas productoras de cemento que tienen la libertad de importar el producto a partir de apertura comercial.

Un estudio del ITESM indica que el costo del cemento representa entre 0.5% para vivienda residencial y 4.3% para económica, del precio final de la vivienda en nuestro país. Y de acuerdo con el Índice de Precios del INEGI, de diciembre de 2016 a mayo del presente año el aumento del costo del cemento en nuestro país fue de 6.93%.

En tanto que el precio de la vivienda, según el Índice SHF de Precios de la Vivienda en México, aumentó 18 por ciento del primer trimestre del 2014 al primer trimestre de 2017. Así, el impacto del precio del cemento equivaldría únicamente al 2 por ciento del aumento al precio de la vivienda.

De continuar este debate, podrían exhibirse aspectos que en nada beneficiarían al negocio inmobiliario. Algunos analistas estiman que la demanda de las constructoras y desarrolladoras obedece a los márgenes de rentabilidad de hasta 40% que se ha generado en los años recientes.

El aumento en el precio de los productos de cemento obedece justo al efecto de la paridad cambiaria peso-dólar, que junto con el alto costo de la tierra y los cambios en la política de subsidios, han venido mermando las ganancias en el negocio del real estate.

El fondo de la situación ha sido abordado por muchos, incluso desde 2010, Ernst & Young-México destacaba el control que habían alcanzado algunos desarrolladores en los precios y el impacto negativo del aumento en los costos de construcción y tasas de interés. Como todo ciclo, esta condición se vuelve a presentar.

Antes de la crisis de 2007, los desarrolladores aumentaban los precios cuando la demanda era alta. En consecuencia, obtenían más material para elevar su ritmo de construcción y en ese período los precios de las materias primas internacionales subieron, de tal razón que incluso las empresas que cotizaban en bolsa vieron afectada su rentabilidad.

El análisis estadístico en ese período señalaba que el impacto de las variables internacionales sobre los costos de construcción en México tenía un retraso de aproximadamente seis meses no sólo en vivienda, sino también en edificios y otro tipo de obras, en función de los lapsos de importación y el uso de los materiales en el proceso de construcción.

Sin embargo, tal pareciera que esta regresión a lo vivido en el último ciclo inmobiliario, ha dejado de ser una clase de economía y lógica de mercado para trasladar el debate hasta las curules.

Lo que menos necesita la industria, que logró levantarse con la salida de las vivienderas en bolsa y la consolidación de nuevas desarrolladoras, es un debate regresivo. En particular porque quienes están en contra, no representan el sentir de toda la industria.

Twitter: @claudiaolguinmx

Correo: colguin70@gmail.com


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