Opinión

Operación electoral clandestina

CHILPANCINGO.- Marisela Reyes, presidenta del Instituto Electoral de Participación Ciudadana de Guerrero, tiene cinco grupos de WhatsApp en su celular cuyos contactos son funcionarios del organismo local y del INE para conducir, de esta manera tan peculiar, el proceso electoral de junio porque la sede principal y oficinas de distritos están tomadas por maestros de la CETEG y a ella la persiguen para impedir los comicios.

En días recientes recibió un mensaje: “Los arrendatarios han pedido que devolvamos los inmuebles”. Ningún dueño quiere afrontar las acciones del magisterio. El representante de otra área interna le envío otro texto: “Ya interpusimos las denuncias por robo, a cargo de profes, de los 11 vehículos del instituto”.

Sesiones de trabajo se realizan en restaurantes, pero han tenido que moverse de última hora, cuando los encuentros secretos son descubiertos como el día de la instalación del comité que vigilará a la empresa que se encargará de los resultados preliminares.

No acaban ahí los obstáculos para la autoridad electoral a cargo de la mujer que fue corresponsal de José Gutiérrez Vivo, conductor del desaparecido noticiario Monitor. La chequera presupuestal no tiene fondos. Comidas clandestinas de trabajo han tenido que ser pagadas de su monedero porque el presupuesto no ha sido depositado.

-Necesitamos hacer una reingeniería de las instituciones después de la elección- escribió Marisela Reyes Reyes a David Alejandro Delgado, vocal ejecutivo del INE.

-Urge el apoyo local y federal para contar con las condiciones de gobernabilidad democrática aquí, si es que queremos elecciones- contestó Delgado.

Hay omisión en Guerrero de todos los niveles de gobierno. Hay que caminar por las calles centrales de la capital para oír y ver con la propia mirada la metamorfosis del estado. Asaltos a transportistas, oficinas de gobierno tomadas, pobreza, rencor social y odio. Están los que odian a los profesores por sus acciones, y los profesores que odian a la clase política que ha fallado.

El recrudecimiento de las acciones se dio la tarde en que Ángel Aguirre, reapareció sonriente. Se trata de una decisión reprobable de Los Chuchos, el grupo dominante del PRD, que dio su consentimiento a Aguirre para que maneje los hilos del PRD de cara a las elecciones, aún cuando quedó al descubierto su alianza con José Luis Abarca y su mujer, integrantes del cartel Guerreros Unidos.

¿Tienen razón aquellos que odian a los maestros? Quizá. ¿Tienen razón los maestros en odiar a la clase política? Es probable.

-¡No vamos a permitir que nos gobierne el mismo cartel!- gritaron los maestros al retener a Jorge Salgado, secretario general del PRD en el estado, como advertencia a Aguirre.

Mientras Carlos Navarrete, dirigente nacional del partido, dice que el PRD aprendió la lección después de Abarca, Marisela Reyes intenta salvar, desde WhatsApp, las elecciones de junio.

Diez Segundos. Agradezco a Pablo Hiriart, quien apuesta en el periodismo por la perspectiva del escrito literario y del escrito de relatos breves con información, su aliento incondicional y la provocación, de buena manera, a escribir esta columna diaria. También gracias a Enrique Quintana.

Twitter: @alexsanchezmx