Opinión

Nuevo Hoy No Circula: Un error

De una forma repentina los ciudadanos del Distrito Federal nos acabamos de enterar de un nuevo “Hoy No Circula”. Este decreto tiene indudablemente, como elemento positivo, la necesaria lucha contra la contaminación ambiental y en favor de la salud pública. Sin embargo, no considero que el contenido del nuevo Hoy No Circula sea la mejor manera para lograr este objetivo y, además, no sólo es injusto sino que atenta contra la economía del Distrito Federal.

Veamos algunos puntos.

1. Al igual que lo que se critica del gobierno federal en la materia de reforma energética, el decreto aparece repentinamente sin haber ninguna discusión pública y en medio de dos importantes partidos de fútbol de la Selección Mexicana.

2. Es un decreto que va directamente en perjuicio de las clases media media, media baja y la parte alta de la clase baja que, por su carencia de recursos, no tienen otra alternativa más que utilizar vehículos que son viejos. Sin embargo, estos autos pasan la verificación decretada con anterioridad.

3. De ser cierto lo que dicen las autoridades, dejaron de circular diariamente cerca de 550 mil vehículos en el Distrito Federal y la zona conurbada. De esta manera, habrá una liberalización muy importante del tráfico de vehículos. Los grandes beneficiarios serán indudablemente las clases media alta y la alta que ahorrarán tiempo en sus trayectos cotidianos. El Metro, que en horas "pico" se encuentra saturado, verá aumentar de manera importante el número personas que lo utilizan; lo mismo sucederá con camiones y combis. Antes de implementar la medida se deberían mejorar las condiciones de transporte público.

4. Hay que recordar que el Metro acaba de subir de precio y con esto todos los sectores medio bajo y bajo de la sociedad del Distrito Federal se verán afectados, tanto por el precio como por el cansancio brutal que genera el transporte cotidiano. Nuevamente el costo en la salud por la reducción en la circulación de las llamadas carcachas lo pagarán las clases bajas, aunque el beneficio sea para todos. En cambio, el beneficio que se refiere por la mejoría en la circulación quedará únicamente en los sectores que se pueden pagar autos nuevos o seminuevos.

5. El costo que se paga en el Distrito Federal para mantener pavimentación, semáforos, policía de tránsito y en general el que genera el sistema de circulación es gigantesco, y proviene de los impuestos que todos pagamos y sólo quedará para el beneficio de una minoría pudiente. Se trata de una redistribución negativa del ingreso que es completamente contrario a los principios de cualquier grupo o partido que se denomine de izquierda.

6. Las llamadas carcachas requieren una atención mecánica mucho más fuerte y continua que la correspondiente a otros autos. Hay miles de mecánicos que trabajan en ello. Hay también un conjunto de pequeñas empresas y talleres que producen partes e implementos para estos autos. La repentina salida de circulación de las llamadas carcachas dejará a muchos mecánicos sin empleo o con una reducción significativa de sus ingresos. Las empresas y talleres automotrices de partes e implementos verán reducida su demanda. Este hecho tendrá un efecto multiplicador sobre el conjunto de la economía del Distrito Federal y afectará a la población.

7. La “carcachización” de los autos en el país y en el Distrito Federal es un reflejo de la mala distribución del ingreso y de los bajos salarios. Éste es un hecho social clave que se debe tomar en cuenta. Las medidas de política pública requieren saber que en México no se pueden tomar medidas calcadas de las ciudades del primer mundo.

8. Otros beneficiados con la medida serán los fabricantes de automóviles nuevos. El problema es que ésta impactará económicamente al empleo y a los sectores productivos que utilizan una fuerte cantidad de mano de obra y que en general son mexicanos,  y sólo beneficiará a empresas que requieren mucho capital y poca mano de obra. Así, estamos frente a una medida contraria a nuestras necesidades económicas.

9. La medida más grave es la que se refiere a los automóviles foráneos, sin importar el año un modelo. Ellos dejan de circular un día entre semana, todos los sábados y todos los días entre cinco y 11 de la mañana. Es una medida discriminatoria pues se aplica en forma desigual a los habitantes de ciertos estados y castiga a la mayoría de la República mexicana. Los habitantes de provincia tendrán serias restricciones para visitar la ciudad de México, con lo cual todo el servicio de restaurantes y turismo se verá afectado. Si los estados de la República le aplicaran la misma ley al Distrito Federal, tendríamos un cierto grado de parálisis nacional.

Hay muchas otras medidas para proteger el medio ambiente que son necesarias y que no se han tomado. Sacar las carcachas es conveniente, pero hay que hacerlo en forma democrática, racional y prudente.

El autor es profesor investigador UAM-I.

Correo: asi_vamos@yahoo.com.mx