Opinión

Nuestros mexicanos absurdos

A veces cuesta trabajo entender el país en el que vivimos. Será quizás porque somos nosotros, los mexicanos, los que lo habitamos.

Ahí le va un muy breve recuento de absurdos. Le enumero algunos de los que llegan con esta Semana Santa.

1- Nuestra economía va muy bien, es digna de admiración y elogio, como ocurrió la semana pasada en la reunión del FMI y Banco Mundial en Washington, pero tiene el pequeño problema de que no crece ni genera suficientemente empleo. Fuera de ese detallito, va como tren y no de la Línea 12 del Metro.

2- La izquierda se ha convertido en la principal defensora del tercer hombre más rico del mundo. Quizás el difunto Mao parece extinto en China pero su filosofía sigue vigente en México. Su máxima: el enemigo de tu enemigo es tu amigo, ha conducido a que una pléyade de legisladores de izquierda, y uno que otro blanquiazul, hayan hecho un frente para evitar que el indefenso Carlos Slim vaya a ser afectado por el Estado autoritario. Total, si es enemigo de las televisoras, pues entonces ¡es amigo de la izquierda! ¿Dónde se habrá visto?

3- Hay que desarmar a las autodefensas en Michoacán pero dejándoles algunos juguetitos, como los R-15 (cuernos de chivo, para los cuates) que van a utilizar para su protección personal y que prometen sólo sacar cuando vayan en sus autos, porque hay animales salvajes de los que tienen que defenderse, según dice el doctor Mireles. Esa sí que va a ser una hazaña de la que tendrán que aprender hasta rusos y ucranianos: desarmar pero dejándoles las armas.

4- Quiebra una empresa que tiene deudas por mil 800 millones de dólares y es una de los principales proveedores de Pemex, ¡pero no pasa nada! Resulta que a pesar de que el caso de Oceanografía sacudió hasta al gigantesco Citigroup, y le generó pérdidas multimillonarias, aquí va viento en popa el proceso para reorganizar las deudas de la empresa o repartirse lo que haya, bajo la consigna: “de lo perdido lo que aparezca”, pero en el país no pasa nada. Ni hay corrupción en Pemex, ni falta de controles en los bancos, ni afectación en la provisión petrolera. Qué exagerados los gringuitos.

5- Se nos moja la Ley Seca. Al absurdo de emitir en pleno siglo XXI un bando que parece sacado del Virreinato del Conde de Revillagigedo, sigue otro que dice que los capitalinos sí nos podemos echar unos tragos en los “Días Santos”, pero resguardados por muros y puertas. Pero, hay de aquel que se asome a su zaguán con una copa en la mano, porque a él si le cae todo el peso de la banda, digo, del Bando, con todo y su justicia cívica.

6- Y por si nos faltara un absurdo en este complejo país, ayer, en el día número 26 de la primavera nos cayó una tormenta en el Distrito Federal, con granizo, rayos y centellas, peor que si estuviéramos en el pleno verano, en tiempo de huracanes. No sé si sea resultado del traído y llevado cambio climático, o un castigo divino por nuestros absurdos, pero ahora hasta las estaciones del año parecen estar de cabeza.

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