Opinión

Nuestra esquizofrenia

 
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Nuestra esquizofrenia.

Si la situación del país fuera el reflejo fiel del estado de ánimo que tenemos, la economía estaría cayendo en picada.

De acuerdo con las encuestas del Inegi, la perspectiva respecto a la situación del país para los próximos 12 meses es la peor desde que este índice empezó a calcularse, en abril de 2001.

En diciembre de 2008, tras el estallido de la peor crisis financiera de la historia moderna, ese índice tuvo un valor de 80.5 puntos. El dato de septiembre de este año marcó 73.6 puntos.

Tras la quiebra de Lehman Brothers había razón para pensar que las cosas se iban a descomponer.

En el primer trimestre de 2009 la economía cayó 5.2 por ciento, y en el segundo trimestre el retroceso fue de 6.7 por ciento.

Los escenarios más pesimistas para los próximos trimestres indican un crecimiento –no caída– de entre 1.0 y 2.0 por ciento.

Pero, como ya más de una vez le he comentado, las evidencias respecto a la salud de la economía son múltiples.

Las ventas de autos en septiembre crecieron 18 por ciento respecto al mismo mes de 2015. Por cierto, respecto a septiembre de 2012 el crecimiento es de 64 por ciento.

Las ventas comparables de las tiendas agrupadas en la ANTAD en septiembre crecieron 5.6 por ciento nominal respecto al mismo mes del año previo, algo así como 2.5 por ciento en términos reales.

El empleo formal, también en septiembre, creció a una tasa de 4.0 por ciento, de acuerdo con los datos del IMSS.

El salario nominal promedio de los cotizantes al IMSS creció 3.5 por ciento, por lo que la masa salarial real creció 4.5 por ciento, una muy buena cifra, que explica que la gente siga comprando.

Más aún, las remesas en pesos en agosto crecieron a una tasa de 13.7 por ciento anual. En términos reales el crecimiento fue de poco más de 10 por ciento, una cifra extraordinaria.

Podría seguir incluyendo datos para evidenciar la disociación entre los indicadores de percepción y las cifras que marcan la realidad.

¿Por qué la percepción que tenemos de la realidad no corresponde con la que pintan las cifras económicas?

Más que un tema económico, es un asunto de psicología social.

Hay varias explicaciones del porqué de esta disociación de la realidad y la percepción.

1.- Hubo una gran frustración respecto a las expectativas que se generaron. Mucha gente esperaba que las reformas significaran crecimiento y mejoría del nivel de vida de modo inmediato. El que no haya sido así produjo desánimo.

2.- El tema de la corrupción. La sensación de que la corrupción ha crecido en todas partes y por los distintos niveles de gobierno, ha generado un ánimo antisistema que impide valorar con objetividad las variables económicas.

3.- Hay un agotamiento social. Más allá de que el crecimiento económico hoy esté mucho mejor que el que teníamos en los tiempos de la crisis de 2009, hay un cansancio, luego de años de una economía que no levanta lo que necesitamos y de una democracia que no es funcional a lo que aspirábamos.

No hay respuestas conclusivas, agregue las que considere pertinentes.

Pero los hechos son claros: hoy estamos más pesimistas respecto al futuro que incluso cuando la economía iba cuesta abajo y el dólar no dejaba de subir.
 
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