Opinión

Nubarrones financieros

De la noche a la mañana, el panorama de los mercados financieros globales se nubló. Se acabó la excesiva complacencia de los inversionistas. Los índices de las bolsas bajaron en tan sólo dos jornada más de 2.0 por ciento borrando las incipientes ganancias acumuladas en el año. El peso mexicano se bajó hasta 13.20 pesos por dólar, y las tasas de rendimiento de los bonos aumentaron en todo el mundo. Materias primas como el petróleo, el oro, los granos, o el cobre también sufrieron ajustes.

Detrás de esta reacción negativa de los mercados, se tiene una muy buena noticia. La economía de los Estados Unidos (EU) creció en 4.0 por ciento trimestral anualizado en el segundo trimestre, lo que contrasta con la caída del 2.9 por ciento del primer trimestre. Pero también está afectando al peso mexicano el default técnico de la deuda soberana de Argentina.

La Reserva Federal volvió a reducir en 10 mil mdd sus programas de creación de dinero, advirtiendo de que el mercado laboral americano sigue presentando síntomas de debilidad. Su comunicado vuelve a prometernos que mantendrán las tasas de referencia intactas por un tiempo prolongado.

Sin embargo, el crecimiento de 4.0 por ciento de la economía de EU generó temores de que las tasas tengan que subir más pronto que lo que dice el consenso de los analistas.

El ministro de Finanzas de Argentina, Axel Kicillof, anunció el 30 de julio en la tarde que su país no logró alcanzar un acuerdo con los representantes del grupo denominado los “holdouts”, también llamados “fondos buitre”, que reclaman el cobro total de sus bonos soberanos, por lo que Argentina entra en una nueva cesación de pagos de su deuda externa, la segunda desde el default de 2001.

Después de varios años, Argentina logró en 2005 y en 2010 un acuerdo con 93 por ciento de los tenedores de su deuda que ascendía a 100 mil mdd y que aceptaron los canjes de nuevos bonos. El 7.0 por ciento restante son bonos originales que han venido cambiando de manos en todos estos años. Los tenedores de estos bonos son principalmente los denominados fondos buitres, que son lo que demandaron ante las cortes de EU, y obtuvieron la sentencia favorable a ellos, en las que se exige a Argentina el pago de 100 por ciento del principal de la deuda de estos bonos. En forma concatenada el juez ha bloqueado el pago de intereses del resto de la deuda soberana de ese país. Por esto este caso es clasificado por las calificadoras como un “default técnico”.

La gran diferencia entre este evento y las crisis anteriores, es que ahora la deuda soberana argentina es menos importante dentro de su economía (40 mil mdd), está mejor estructurada, y sobretodo que hoy en día el banco central cuenta con reservas que equivalen a 72 por ciento de la deuda emitida internacionalmente. En las crisis pasadas, las reservas habían desaparecido por una enorme fuga de capitales previa. Sin embargo, dependiendo de los escenarios posibles, se puede prever una mayor recesión para la economía argentina.

Y todo esto, ¿qué tiene que ver con el peso mexicano? ¿Por qué se baja el peso? Acabamos de conocer un superávit comercial de más de 400 millones de dólares para mayo, las remesas aumentaron en más de dos mil mdd en junio pasado, las reservas internacionales superan 190 mil mdd. Estamos por culminar la aprobación de la reforma de energía, lo que puede traer un importante flujo de inversión a nuestro país.

El peso mexicano se ha convertido desde hace algunos años en la moneda emergente de mayor volumen de operación diaria en el mercado monetario global. Esto hace que se tome como la moneda preferida para realizar operaciones de cobertura en mercados emergentes cuando surge la volatilidad.

En pocas palabras, la volatilidad de los mercados financieros es pasajera, y representa una nueva oportunidad de mercado. 

Por otro lado, le anticipo que el indicador IBAM de la economía mexicana para junio tuvo un incremento mejor al esperado, y nos permite estimar un crecimiento de alrededor de 3.0 por ciento anual para el IGAE de ese mes. Para la producción industrial estimamos un crecimiento de 1.8 por ciento anual. De darse estos números, el crecimiento del PIB para el segundo trimestre del año se colocaría en 1.6 por ciento anual. El del primer semestre sería de 1.7 por ciento anual. Por dentro de todos estos números se observa una economía manufacturera exportadora en tendencia de aceleración, y un mercado interno contraído. Estos datos serán publicados por el Inegi el próximo 21 de agosto.

El autor es director de Estrategia de Actinver.

Correo: eofarril@actinver.com.mx