Opinión

Nos ven como “estrella ascendente”

 
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ME. Nos ven como “estrella ascendente”.

Cuando en México nos sentimos abrumados por los problemas del país, es útil voltear la vista a cómo nos ven desde afuera.

The Boston Consulting Group (BCG) es uno de los grupos de consultoría más afamados del mundo. Hacen un trabajo profundo sobre la competitividad y la productividad.

En agosto del año pasado publicaron un estudio denominado “The shifting economics of global manufacturing”, que actualizó un análisis de 2004.

El estudio comparó la evolución relativa de las 25 economías que más exportan en el mundo, haciendo un análisis cuantitativo de la evolución de los determinantes de la competitividad en estos países.

El análisis condujo a crear cuatro categorías según la evolución de los factores de la competitividad (no está la totalidad de países pero sí un grupo de los más importantes).

Los países “bajo presión”: Brasil, China, República Checa, Polonia y Rusia, cuya competitividad bajó en un grupo amplio de variables.

Los países que “pierden terreno”: Australia, Bélgica, Francia, Italia, Suecia, Suiza, cuya competitividad se deterioró por escasas ganancias de productividad y mayores precios de la energía.

Los países “que se mantienen”: India, Indonesia, Holanda, Reino Unido, que mantienen su competitividad relativa.

Los países que son “estrellas ascendentes”: México y Estados Unidos, cuya característica es que tienen niveles de competitividad que aumentan consistentemente de manera generalizada.

¿Cómo es posible que el país del que nos quejamos sistemáticamente, donde deploramos la corrupción y la ineficiencia, esté entre las dos naciones cuya competitividad manufacturera más crece?

BCG identifica cinco variables de la competitividad, que valoran las empresas cuando analizan proyectos de inversión: salarios, moneda, costo del gas natural, costos de electricidad y productividad absoluta.

Las mediciones son para el periodo 2004-2014.

Mientras el índice de los salarios en dólares (ajustados a la productividad) creció 71 por ciento en promedio en el grupo de 25 exportadores, lo hizo en 27 por ciento en EU y 67 por ciento en México.

En conjunto, las monedas de los 25 países se fortalecieron en 7.0 por ciento frente al dólar (según el índice) mientras que el peso se depreció en 11 por ciento.

El costo del gas natural subió en promedio 98 por ciento entre los 25 países analizados, mientras que en México cayó en 37 por ciento y en EU en 25 por ciento (antes de la dramática baja de los meses recientes).

El índice de costos eléctricos subió 75 por ciento en el promedio, ascendió en 55 por ciento en México y 30 por ciento en Estados Unidos.

Y la productividad absoluta subió 27 por ciento en el promedio, 19 por ciento en EU y 53 por ciento en México.

Es decir, para México la caída del precio del gas, el menor incremento de los salarios en dólares respecto a otros países, la depreciación del peso, el menor incremento de la electricidad para el periodo considerado y el alza de la productividad, han convertido al país en uno de los destinos líderes para la inversión manufacturera.

Además, estas ventajas van a ampliarse.

¿Entonces, por qué no nos vemos como la “estrella ascendente” que otros identifican?

Mañana seguimos.

Twitter: @E_Q_

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