Opinión

Nos jala ‘la locomotora’ norteamericana

La economía mexicana está cerrando el año con un crecimiento que en algunos casos supera las previsiones. Y no es sorpresa. El jalón de la ‘locomotora norteamericana’ está siendo determinante de ese desempeño.

Hace una semana, el 23 de diciembre, se corrigió el dato del PIB de Estados Unidos para el tercer trimestre, y se anotó un 5 por ciento de tasa anual; una velocidad así no se había visto desde el tercer trimestre del 2003, es decir, hace 11 años.

Se ha explicado en diversas ocasiones la forma en la que calcula el gobierno norteamericano las variaciones del PIB.

En primera instancia le quitan a las cifras los ingredientes que generan distorsiones estacionales. Luego comparan los datos entre trimestres sucesivos y finalmente lo multiplican por cuatro para obtener una escala anual.

Es decir, en sentido estricto, el crecimiento trimestral de la economía norteamericana fue de 1.25 por ciento de trimestre a trimestre.

Por su parte, ese mismo día (23 de diciembre) el INEGI dio a conocer la cifra de crecimiento del IGAE, que es una especie de “PIB mensual”. El crecimiento de 0.59 por ciento mensual (a cifras desestacionalizadas) es el más elevado desde abril pasado y si se midiera tal y como hacen los norteamericanos, implicaría un alza a escala anual de ¡7.08 por ciento!

Es claro que las cifras mensuales tienen comportamientos inestables (aun si se elimina la estacionalidad) pero considerando bajo el mismo método el comportamiento de la economía en los últimos seis meses, la tasa anual promedio que se obtiene para ese lapso es de 2.46 por ciento.

Pero, el promedio del crecimiento a tasa anual, tal y como lo hacemos en México, es hasta octubre de 2.02 por ciento. Si se mantuviera constante la tasa de octubre para noviembre y diciembre, terminaríamos el año con un promedio de 2.1 por ciento.

Si se acelerara la economía, tal vez podríamos llegar a un rango de 2.2 a 2.4 por ciento para 2014.

En el año que termina, ya no habrá sorpresas para el resultado general.

En realidad, lo más importante es la tendencia con la que vamos a arrancar el 2015.

Y, vuelvo a insistir con el efecto que tendrá el bajo precio de la gasolina en el gasto de los consumidores en Estados Unidos.

El más reciente reporte oficial indica que el precio de la gasolina se ubica en un promedio de 2.496 dólares por galón en Estados Unidos. Tan sólo hace seis meses estaba en 3.778 dólares.

Esto significa que en un semestre, ya hay una caída de 34 por ciento. En un coche al que, por ejemplo, se le ponen 15 galones, hay un ahorro de 19.38 dólares respecto al gasto que se hacía hace seis meses, cada vez que se carga.

En la medida que la deuda de los hogares ya ha bajado, es probable que el dinero que se deja de gastar en gasolina se destine más bien a otros gastos y no a pagar deudas, lo que será un fuerte incentivo para la economía.

Ese será un factor relevante que va a empujar a la economía norteamericana en el 2015 y al final de cuentas, que también va a jalar a México.

Esperemos que mejor nos jale la locomotora… y no ‘nos lleve el tren’.

Twitter:@E_Q_