Opinión

Nos irá mejor

¿Cuál es la perspectiva económica para el segundo semestre de este año, luego de que el Banco de México ajustara sus expectativas?

Veamos algunas cifras.

1.- El único dato firme del PIB que tenemos en este año es el del primer trimestre, donde el crecimiento fue de 1.84 por ciento.

2.- Para el segundo trimestre, hay dos observaciones del IGAE (abril y mayo) que promedian 0.95 por ciento a tasa anual. Sin embargo, en su informe trimestral de inflación que se dio a conocer hace un par de días, el Banxico estimó el crecimiento del periodo abril-junio en 1.3 por ciento.

Esto significa que anticipa un crecimiento de alrededor de 2.0 por ciento en el IGAE de junio. El promedio del primer semestre sería entonces de 1.6 por ciento.

3.- La proyección que Banxico hace para todo el año tiene un rango bajo de 2.0 por ciento y uno alto de 2.8 por ciento. Considerando su estimación del segundo trimestre, el rango bajo supone un crecimiento de la economía de 2.4 por ciento en el segundo semestre del año, mientras que en el caso del rango alto la estimación es de 4.0 por ciento.

4.- Esto quiere decir que aún en el escenario pesimista, el crecimiento de la segunda mitad de 2014 será mayor al de la primera mitad. En el caso optimista, el ritmo sería más del doble que en la primera parte del año.

5.- El sondeo que hace quincenalmente Banamex entre un grupo de instituciones financieras y consultorías ubica el consenso en 2.52 por ciento de crecimiento para este año. En ese caso, si se dieran por buenas las estimaciones de Banxico para el primer semestre, la economía estaría creciendo a un ritmo de 3.4 por ciento en la segunda mitad de 2014. Y, si dividimos el semestre en dos, quizás podríamos pensar en un tercer trimestre con ritmos de alrededor de 3.0 por ciento mientras que en los últimos tres meses de 2014 habría un crecimiento promedio de 3.8 por ciento.

6.- Lo más probable es que la segunda mitad del año continúe con fuertes contrastes entre los sectores y tipos de actividad. Por ejemplo, hasta mayo, el crecimiento promedio de las industrias manufactureras fue de 3.3 por ciento y probablemente se acelere en lo que resta del año. Pero, en contraste, la actividad comercial creció apenas 1.45 por ciento en promedio –es decir, menos de la mitad– de acuerdo con los datos del Inegi. Para el segundo semestre seguramente vamos a seguir viendo un mercado interno que avanza lentamente, pero ya crece, que contrasta con una actividad manufacturera que quizás pueda alcanzar crecimientos de más de 5.0 por ciento.

Los factores determinantes de esta evolución son el crecimiento de Estados Unidos, el efecto –finalmente– de la mayor inversión pública y la eliminación de los componentes de incertidumbre que habían generado la postergación de las reformas estructurales.

No tendremos un segundo semestre para celebrar. Ni lo piense. Pero hay todos los elementos necesarios para prever un mejor desempeño económico, incluso del mercado interno.

Lo relevante será que los mejores resultados realmente sean sostenibles en el mediano y largo plazos.

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