Opinión

Normalización Fed: Lo que ya sabíamos, lo nuevo y lo que viene

La Reserva Federal continúa proveyendo de mayor granularidad respecto a lo que será su proceso de normalización con cada nueva reunión de política monetaria. Así lo ha hecho en sus últimas tres reuniones de política monetaria, incluyendo las opciones de herramientas y posible orden de implementación. No obstante, lo discutido recientemente no es muy distinto a lo que el organismo llegó a plantear hace ya tres años.

Lo que ya sabíamos

Fue en las minutas de junio del 2011 cuando la Fed optó por incluir un apartado correspondiente a “Principios de Estrategia de Salida”. Considerando aquel documento, ya sabíamos varias características del proceso de normalización que los últimos comunicados de la Fed han vuelto a tocar:

Primero, ya sabíamos que la Fed utilizaría la tasa de fondos federales como la referencia central en el proceso de normalización de su postura monetaria. Segundo, que el ajuste en la tasa de interés que se aplica sobre las reservas en exceso sería utilizada como medio para promover el ajuste en la tasa de fondeos federales. Tercero, el comienzo del proceso de normalización de la tasa de los fondos federales estaría condicionado a la evolución de las condiciones económicas.

Cuarto, el ajuste en el tamaño de balance del organismo monetario comenzaría cierto tiempo tras el comienzo del ajuste al alza en la tasa de política monetaria y su ritmo de ajuste sería gradual y constante. Quinto, el proceso de ajuste en el tamaño del balance de la Fed tomaría varios años, teniendo el objetivo de reducir su tamaño al nivel mínimo consistente con la implementación eficiente de la política monetaria. Sexto, ya sabíamos también que la Fed permanecería flexible en la implementación del proceso de normalización dependiendo de la evolución del entorno económico y financiero

¿Qué es realmente nuevo?

Las novedades realmente tendrían que ver con mayor especificidad sobre el plan general delineado anteriormente.

En lo relativo a la tasa de política, ahora sabemos que se pretende que la tasa sobre el exceso de reservas (IOER) y aquella utilizada en las operaciones de recompra en reversa (ON RRP) funjan como techo y piso respectivos en la determinación del nivel de la tasa de fondos federales.

Adicionalmente, ahora se sabe que no se pretende que los cambios en esta última tasa sean en múltiplos puntuales de 25pb. De hecho, se plantea que los cambios sean establecidos en rangos de 25pb (tal como es el caso actualmente, donde la tasa fluctúa en un rango entre 0% y 0.25%), al menos por algún tiempo. Lo anterior se entiende en el propósito de la Fed es de ser lo más gradual posible.

Respecto a la reducción de la hoja de balance, la Fed pretende que el proceso, además de ordenado y estable, sea también predecible. La mayoría de los miembros del Comité apoyan la idea de reducir o terminal la reinversión de activos algún tiempo después del primer incremento a la tasa de política. Adicionalmente, ahora se sabe que la Fed pretende que al alcanzar el nivel deseado de tamaño del balance, éste deberá consistir primordialmente en Bonos del Tesoro.

Lo que viene primero

Por lo pronto, tenemos a la vuelta de la esquina el anuncio del fin del periodo de “tapering” tras la reunión de política monetaria del 29 de octubre. A partir de ese momento, la comunicación de la Fed se centraría en preparar el terreno para el inicio del proceso de normalización de la tasa de referencia. Este proceso pensamos que comenzaría en septiembre del 2015, aunque las reacciones de mercado posiblemente se presenten con meses de antelación –a la par de la comunicación de la Fed. Posteriormente, quizás durante el mismo 2015, se comenzaría a preparar el terreno para la implementación de las medidas para reducir el tamaño de la hoja de balance de la Fed.

La Fed está empeñada en llevar sus habilidades de comunicación, apostando su credibilidad, y su perfil gradualista a niveles nunca antes vistos. Aún con esto, creo que será difícil que los ajustes de mercado ante la proximidad del proceso de normalización sean lo suficientemente discretos como para descartar nuevos periodos de volatilidad financiera.

Subdirector de estudios macroeconómicos y de mercados en la Dirección de Estudios Económicos de Banamex. Las opiniones expuestas son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la visión de Banamex.

Twitter:@joelvirgen