Opinión

Normalización de tasas:
no basta el blindaje externo

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Dólares

La semana pasada volvimos a sufrir un episodio más de la serie Good news, bad news, en donde los buenos datos económicos en Estados Unidos (EU) generan ajustes en los mercados, lo que nos vuelve a recordar que estamos próximos al inicio de la era de la normalización de las tasas de interés. Un periodo de muy largo plazo, que podría empezar el próximo septiembre y que puede tener una serie de consecuencias negativas para los mercados emergentes.

Tuvimos un buen dato del gasto personal del consumidor estadounidense con una inflación muy reducida y también tuvimos la menor cifra de solicitudes de seguro por desempleo en 15 años, lo que ha llevado a los mercados a descontar una fuerte creación de empleo para abril.

El gobernador del Banco de México nos viene advirtiendo desde hace mucho de que la tormenta perfecta puede aparecer en cualquier momento, y que nuestro país se encuentra blindado frente a un choque externo de tal magnitud. En su última comparecencia ante el Senado, Carstens presumió el “arsenal” con que cuenta Banxico para afrontar una eventual salida de recursos.

Debemos hacer notar que con 195 mil millones de dólares en las reservas, más una línea de crédito con el FMI por 70 mil millones, aparentemente sí estamos protegidos contra un eventual ajuste en los portafolios globales. Pero al interior de nuestra economía no estamos tan pertrechados. ¿A que me refiero?

Nuestro sistema financiero vale según la cifra del agregado monetario conocido como M4, 13.2 billones de pesos al pasado mes de marzo. De estos recursos prestables, el gobierno tiene colocados 5.8 billones de pesos en valores gubernamentales, de los cuales 2.1 billones están colocados entre inversionistas residentes en el exterior. ¿Cuánto de este dinero puede salir de los valores mexicanos para irse a Bonos del Tesoro cuando las tasas en dólares sean más atractivas? El arsenal de Carstens equivale al doble de este importe. Nosotros no creemos que la salida supere 20 mil millones con base en la experiencia histórica. Aquí por lo tanto no hay mucho riesgo.

Pero entre los inversionistas institucionales nacionales se tiene un billón de los 2.4 billones de bonos de tasa fija emitidos por el gobierno federal en pesos. Además hay otro billón de pesos en Bonos Udizados. Los principales compradores de estos bonos de tasa fija a largo plazo en pesos o en Udi son las Siefore, las compañías de seguros, los fondos de pensiones privados, y otros inversionistas institucionales como las sociedades de inversión o las cajas de ahorro, los bancos y algunas IAPS. Es decir, hay un amplio universo de instituciones e inversionistas altamente expuestos a la volatilidad de las tasas de interés.

La normalización de los réditos en dólares implica alzas en las tasas de interés nacionales tanto de corto como de largo plazos. Esto implica que los bonos a tasa fija van a bajar de valor en la medida en que las tasas de largo plazo aumenten. Es decir, los tenedores de estos bonos van a sufrir minusvalías o pérdidas en sus posiciones.

Centrándonos nada más en el problema de las Afore, en una reunión reciente de evaluación del sistema de pensiones nacional, la autoridad y los expertos opinaron que sería conveniente aumentar sustancialmente las aportaciones al Sistema de Ahorro para el Retiro, ya que las aportaciones que se hacen en el sistema son de la mitad de la práctica internacional. Esta observación es muy válida, ya que los trabajadores formales mexicanos en general no van a poder alcanzar ni siquiera un tercio de su salario al retirarse con estas bajas aportaciones. Pero el otro lado de la moneda está en el régimen de inversión. El presidente de la Amafore, Carlos Noriega, sugirió que el régimen de inversión de las Siefore debiera de ser una facultad de la Consar, y no una determinación del Congreso.

Otro aspecto del mismo problema está en las finanzas públicas: en la medida en que aumenten las tasas, el Estado en su conjunto va a tener que gastar más en el servicio de la deuda pública, generando un mayor déficit fiscal. ¿Qué estamos haciendo para cubrir a la sociedad en su conjunto ante la próxima alza en las tasas de interés en pesos?

Twitter: @ErnestoOFarrill

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