Opinión

Normalidad

   
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dólar. (Shutterstock)

Ya debe usted saber que el dólar ha regresado a los 18 pesos. Ayer cerró en 18.06 y llegó a tocar 18.02. Y aunque esa cotización está lejos de los 13 pesos que nos costaba en 2014, o de los casi 15 con que iniciamos 2015, pues frente a los más de 20 que llegó a costar entre noviembre y febrero, hasta se siente bien.

No creo que podamos llamar a esto “normalidad”, porque es muy difícil saber todavía qué es lo que será normal, es decir, más frecuente en estos años. Desde mediados de 2014, el dólar se fortaleció frente a todo, divisas y commodities, muy posiblemente debido al estancamiento chino. Aunque ellos dicen que crecen al 6% anual, todo indica que el dato correcto es un tercio de eso, y sin la gran demanda de esa economía, todos los bienes primarios bajaron de precio rápidamente. El petróleo, que en el primer semestre de 2014 costaba más de cien dólares por barril (101 el WTI, 109 el Brent), ahora se vende a menos de cincuenta (46 y 48, respectivamente) y así ha sido desde diciembre de 2014. El cobre, que se vendía a 4.50 dólares la libra, bajó a 3.50 a inicios de 2014, y luego a cerca de dos. Ha mejorado un poco en las últimas semanas, pero apenas supera los 2.50.

Y lo mismo ocurrió con las monedas. El dólar canadiense estaba en 1.10 frente al estadounidense en el primer semestre de 2014, y ahora está en 1.34, una depreciación de 22%.

El euro pasó de 0.73 a 0.89 dólares, misma depreciación; el yen, de 103 a 110, apenas 7% de ajuste; la libra, de 0.6 a 0.8, porque sumó sus asuntos internos, y se depreció 32%. En América Latina, nosotros nos hemos ajustado 39%, Brasil 44% y Chile 19%.

Pero desde inicios de mayo la dirección ha sido la opuesta. No sé todavía por qué, pero una posibilidad es que estemos en la inversión de lo ocurrido en 2014: ahora lo que se atora es Estados Unidos, y China parece recuperarse. Por eso, me imagino, de mayo para acá el euro se ha recuperado 2.6%, el dólar canadiense 1.8% y el yen 1.6%. Pero el mejor comportamiento es el nuestro: 3.2%. Brasil y Reino Unido se han depreciado por sus asuntos internos, como le decía. Si nada más comparamos con el inicio de junio, nuestra recuperación es mucho mayor comparada con los demás: 2.3%, más de un punto de diferencia con el que sigue.

Entonces, parece que tenemos hoy tres elementos que están afectando al peso, ahora a nuestro favor. Primero, el movimiento general de fortalecimiento del dólar, que se ha debilitado. Segundo, la pérdida de credibilidad de las amenazas de Trump, que tanto nos dañaron. Tercero, lo interno: el ajuste es mayor en México en estas dos semanas de junio porque había preocupación por el posible triunfo de Morena en Edomex. En el momento justo en que se anunció el conteo rápido en esa entidad a favor de Del Mazo, el peso recuperó 20 centavos, que se convirtieron en cincuenta para el lunes en la mañana, y que ahora ya casi suman un peso.

Pero esto hace imposible decir cuál es el nivel normal del dólar. Trump puede convertirse en una amenaza nuevamente, o puede definitivamente dejar de serlo (es más probable lo primero, al menos por el resto de este año). La probabilidad de un triunfo de Morena en la elección de 2018 se moverá continuamente. Yo creo que nunca será muy elevada, pero lo que yo crea no importa. Lo que crean los mercados, sí. Y la tendencia global todavía no es clara. Lo normal es la incertidumbre, pues.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter:
@macariomx

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