Opinión

No uses tu tarjeta
de crédito

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tarjeta de crédito

Ese parece fue el mensaje que quiso enviar en la pasada reforma fiscal el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a los millones de usuarios de tarjetas de crédito en el país, al anunciar algo que ya hacía desde hace años: fiscalizar (sin avisar) los ingresos de los clientes de la banca con base en el uso de sus plásticos.

A los bancos del país les tomó por sorpresa, en su momento, el anuncio y el hecho de hacer pública está práctica fiscalizadora que ya hacía sin ningún problema el SAT y que le permitía identificar a evasores del fisco. Hoy las consecuencias son la caída pronunciada en el uso de este plástico y la cancelación de otro tanto.

Por eso, la sorpresa de ese momento hoy es molestia entre todos los bancos que tienen como principal fuente de ingresos las comisiones y las tasas de interés que cobran en los plásticos que otorgan.

Hoy el problema de la caída en el uso de las tarjetas de crédito ha originado la creación de un comité especial entre los grandes bancos que buscan cómo solucionar el tema e incrementar el uso.

Una de las primeras acciones es que ya contrataron a una empresa para que les ayude a encontrar la mejor solución, ya sea vía publicidad, cambios legales o algún programa para incentivar nuevamente el uso de la tarjeta de crédito entre la población hoy temerosa de usar el poder de su firma.

Comentan que un buen ejemplo a seguir podría ser el caso de Corea del Sur, que es uno de los países en donde más se usa la tarjeta de crédito, aunque el gasto realizado en cada transacción está por debajo de la media de otros países.

Los clientes de ese país realizan alrededor de 147 compras con tarjetas de crédito. Los canadienses 89.8 y los estadounidenses 83.5. Aunque por gasto per cápita con tarjetas de crédito están en tercer lugar, con ocho mil 625 dólares por persona. Los australianos tienen el primer lugar con 11 mil dólares y los canadienses el tercero con 10 mil dólares.

Otra opción que no está descartada es volver a realizar aquel programa para fomentar entre los negocios la instalación de terminales punto de venta (TPV) y el uso de tarjetas de crédito y débito, llamado Boletazo, que pasaban por el “canal de las estrellas”.

Lo cierto es que hoy todos los bancos que emiten tarjetas de crédito buscan soluciones para presentarlas ante el SAT, quien les ha dicho que espera sus propuestas para ver si los apoyan en algunos cambios.

Así, el SAT logró lo que ningún plan de educación financiera había alcanzado, que una persona deje de usar su tarjeta de crédito por miedo a ser fiscalizado, aunque el que nada debe nada teme. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Twitter: @JLeyvaReus

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