Opinión

No te preocupes,
Juan Armando

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Continúan las obras por parte de Autovan-Teya, filial de Grupo Higa. (Cuartoscuro)

Cuando se encomia el nombramiento de Carlos Manuel Sada Solana como embajador de México en Estados Unidos, se menciona su currículum, pues ha pasado (exitosamente) por los consulados más complicados en aquel país: Los Ángeles (el puesto que dejará), Nueva York, Chicago y San Antonio.

Aplicando el mismo criterio, la pregunta obligada es ¿por qué entonces el presidente propuso como nuevo cónsul en San Antonio a Héctor Eduardo Velasco, un funcionario con cero experiencia consular? ¿Una probable pista?: Velasco nació en Atlacomulco. ¿Otra?: porque Enrique Peña Nieto es muy amigo de sus amigos y estamos en el sexenio de la cuatitud.

Si se pondera lo de Sada Solana, entonces qué pensar de que en esta tanda de cambios diplomáticos también se ha enviado a un consulado nada sencillo, El Paso, a Marcos Bucio, exoficial mayor de la Sagarpa sin experiencia consular. Y ya que mencionamos a la Sagarpa, cómo fue que EPN quitó a un diplomático especialista en transiciones como es Juan José Bremer de la embajada en La Habana –justo en estos tiempos de cambios en la Isla–, para improvisar en ese puesto al exgobernador y secretario de agricultura de poco lustre Enrique Martínez. Misterios de la cuatitud.

Los renglones de la cuatitud serán torcidos pero para el presidente cuentan mucho. No le ha importado, por ejemplo, privilegiar su amistad con Juan Armando Hinojosa por encima de la ley. Y no le ha importado con ello enviar, justo en estos días en que se ha ausentado de México, un ominoso mensaje.

Ese mensaje fue instrumentado por las autoridades del Estado de México. A pesar de que los pobladores de San Francisco Xochicuautla cuentan con un amparo de la justicia federal, lunes y martes agentes de la Policía mexiquense desalojaron a los habitantes de esa comunidad que se oponen a la autopista Toluca-Naucalpan, vía que construye una filial del Grupo Higa, de Juan Armando Hinojosa.

El litigio lleva años. La lucha de estos pobladores contra un amigo de Peña llegó incluso, en julio pasado, a las páginas y pantallas de The New York Times (http://www.nytimes.com/2015/07/31/world/americas/mexican-presidents-ties-to-contractor-raise-questions.html?_r=0). Y a pesar de la visibilidad del caso, y de que los de Xochicuatla fueron protegidos en febrero por el juez Quinto de Distrito en Materia de Amparo, no hay poder más fuerte en el ánimo del presidente, todo parece indicar que el de favorecer a sus amigos.

Así que mientras el mandatario estrenaba en un viaje de verdad el polémico avión, lunes y martes Eruviel le chalaneó el terreno a Juan Armando Hinojosa. ¿Qué es la ley sino un papel ante el poderoso trascabo de un amigo? Aquí Animal Político sobre el desaseado desalojo (http://bit.ly/1T0IoyL).

A nadie en Los Pinos importó que el favor de Peña-Eruviel a Hinojosa se diera justo días después de que el constructor de Grupo Higa resultara el más conspicuo nombre de cuantos mexicanos han aparecido en los Panama Papers. Amigos en las buenas y en las malas. Eso son amigos, no pedazos.

No te preocupes, Juan Armando, la cuatitud no conoce límites. Tampoco razones de escalafón. Qué hay que hacer todo para que nuestros amigos los Murat (padre e hijo) ganen en Oaxaca, pues páguenle a Eviel Pérez Magaña con una gran subsecretaría, en Sedesol. Que se va a ver mal que un oaxaqueño como Eviel llegue a ese puesto en plena campaña de Oaxaca, cómo que ver mal, quién va a ver mal, si la oposición está dormida y maiceada, o viceversa; además, ellos también tienen amigos.

A los amigos, gracia y trascabo. A los demás, ¿quiénes son los demás?

Twitter: @SalCamarena

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