Opinión

No nos va a alcanzar

 
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[El sistema de pensiones de México presenta deficiencias grandes / Cuartoscuro] 

El futuro nos alcanzó, lo que no nos va a alcanzar es el dinero.

Hace unos tres lustros empezó a debatirse el tema de las pensiones pagadas por el sector público.

Entonces, el asunto parecía distante y no tan relevante.

En el último año del gobierno de Zedillo, el 2000, el gasto del sector público por pago de pensiones fue de 69 mil 144 millones de pesos.

Esa cifra representaba apenas el 5.6 por ciento del gasto total del sector público. No podía argumentarse que representara un problema para las finanzas públicas.

Para el 2014, ese monto ascendió a 525 mil 443 millones de pesos y significó el 11.6 por ciento del total del gasto público.

Uno podría pensar que la cifra sigue siendo una parte relativamente pequeña del gasto total.

El problema es que el gasto público, en este lapso, creció a una tasa de 9.2 por ciento anual en promedio mientras que el gasto en pensiones lo hizo a 14.4 por ciento al año. Si se mantuvieran esas tasas, para el 2025, el gasto en pensiones llegaría al 19.3 por ciento del gasto total, alcanzando los 2 billones 305 mil millones de pesos anuales.

Puede haber diferencias respecto a la estimación específica del monto en el que crecerá el pago de pensiones que debe realizar el sector público, pero no hay manera de que se discrepe de los órdenes de magnitud, pues es un asunto de carácter aritmético.

En otras palabras, no van a alcanzar los recursos.

La reforma fiscal de 2014, tan criticada, permitió que no hubiera ajustes gigantescos en el gasto público o en las tasas impositivas, tras la caída de los precios del petróleo.

No sé si se calculó de esta manera o resultó así por azar, pero no quiero ni imaginarme lo que hubiera sido la economía mexicana en 2015, si un año atrás no hubiéramos tenido esa reforma explícitamente recaudatoria.

A diferencia del shock de la caída de los precios del petróleo, que fue imprevista, en materia de pensiones sí podemos anticipar.

En alrededor de una década se van a necesitar 10 puntos porcentuales adicionales del gasto público para erogar en pensiones.

Se espera que cualquier día de esta semana se anuncie el acuerdo al que Pemex llegó con su sindicato. Y el próximo año, se verá lo que se obtuvo adicionalmente en la CFE.

Pero, pese a que se ejecuten estos cambios, la presión sobre las finanzas públicas no va a desaparecer.

Por esa razón, no hay de otra que lograr una serie de ajustes en los próximos años:

1- Formalizar aún más a la economía, para que existan menos espacios en los cuales hay actividad económica que cae fuera del ámbito tributario. Esto incluye a quienes forman parte de la economía formal pero eluden o evaden ampliamente.

2- Hacer que la economía crezca a tasas más elevadas, pues de lo contrario, no habrá fiscalización que alcance.

3- Hacer una verdadera reingeniería del gasto público, para tener un aparato público eficiente, y un gasto social que en verdad contribuya a la equidad, cancelando programas caros regidos por el clientelismo.

4- Redefinir los esquemas de federalismo fiscal para obligar a los estados y municipios a recaudar y no sólo a estirar la mano a la Federación.

Hay que poner el tema a debate.

Twitter:@E_Q_

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