Opinión

No hay más ciego que el que no quiere ver

Una vez que se dio a conocer el dato de que el Producto Interno Bruto (PIB) de México creció apenas 1.8 por ciento en el primer trimestre del año, los principales grupos financieros y de análisis han ajustado a la baja su pronóstico de crecimiento económico para este año, e inició el desfile de personajes que dan su punto de vista respecto a lo que debe hacer el gobierno federal para que nuestro país recupere el crecimiento económico.

Uno de los ajustes más dramáticos -pero más realistas- respecto al crecimiento del PIB en este año fue el realizado por Grupo Financiero Monex, que lo ajustó de 3.0 por ciento a 1.9 por ciento, derivado de que el deterioro observado en la actividad económica desde 2013 se ha mantenido y en algunos sectores se ha exacerbado.

Cabe señalar que la preocupación sobre la marcha económica, entre los diferentes líderes de opinión, ha venido en aumento después de que se han publicado indicadores que apuntan hacía un debilitamiento de la economía mexicana en el segundo trimestre del año. A continuación algunos de ellos:

Actividad industrial

De acuerdo con el Inegi, en el periodo de abril de este año respecto al mismo mes de 2013, la actividad industrial en México cayó 0.6 por ciento, lo cual fue ocasionado por disminuciones en tres de sus componentes: caída de 0.1 por ciento en minería, de 2.6 en construcción y de 0.1 por ciento en manufacturas.

Empleo formal

En el periodo de mayo de 2013 al mismo mes de 2014 el número de trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aumentó apenas 3.2 por ciento al pasar de 16.354 millones a 16.885 millones. De esta cifra sería bueno conocer cuántos son nuevos empleos y cuantos son regularizaciones derivadas de las inspecciones que realiza el IMSS a las empresas. Aunado a lo anterior, se debe destacar que en el periodo de mayo de 2012 a mayo de 2013 el número de empleos registrados en el IMSS aumentó en 623 mil 346 personas, por lo que ahora se crean menos empleos que el año pasado (que se supone que era el año malo).

Confianza del consumidor

En el periodo de mayo de 2013 al mismo mes de 2014, el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) retrocedió 4.7 por ciento, lo que se derivó de descensos en cuatro de los cinco indicadores parciales que lo constituyen.

Sector de la construcción

En el periodo de marzo de 2013 al mismo mes de 2014 el valor real de la producción de la industria del construcción disminuyó 2.9 por ciento, producto de caídas en el valor de las obras de edificación por 4.1 por ciento, disminución de la construcción de obras de ingeniería civil de 2.9 y aumento de 3.4 por ciento en los trabajos especializados para la construcción.

La lista de variables económicas negativas recientes es más extensa, por lo que reafirmamos lo que hemos dicho desde febrero de este año en el sentido de que la meta de crecimiento económico planteada por el gobierno no se cumplirá. Desde febrero de este año en GAEAP pronosticamos que el crecimiento del PIB mexicano este año sería de 2.5 por ciento y hace tres semanas lo ajustamos a 2.0 por ciento. En esta entrega refrendamos nuestra expectativa de que el PIB crecerá 2.0 por ciento, producto de crecimientos trimestrales anualizados de las siguientes magnitudes: primer trimestre 1.8 por ciento, segundo trimestre 1.5, tercer trimestre 2.0 y cuarto trimestre 2.5 por ciento.

Respecto al deterioro de algunas variables económicas y estancamiento de otras tantas, la semana pasada el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candiani, dijo que el reto es buscar políticas públicas que ayuden a tener un país más competitivo; y explicó que se están buscando medidas que no necesariamente van en el tema fiscal, pero que sí con un impacto muy favorable sobre todo en los aspectos de inversión y empleo.

Agregó que buscarán formas para incentivar la inversión de las empresas, mayor inclusión a las pequeñas y medianas compañías (Pymes) y mayor generación del empleo. Éstas serán las tres grandes vertientes que se estarán construyendo en los próximos tres meses.

Por su parte, Juan Pablo Castañón, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), señalo que espera que para el siguiente año se pueda tener un nuevo marco para la reforma fiscal, a pesar de que la autoridad ha dicho en varias ocasiones que no habrá cambios en ésta. Dijo que se requiere dialogar sobre un nuevo marco fiscal para 2015 que promueva mayor generación de empleos y mejora sustancial de la calidad de los mismos.

Puntualizó que necesitamos crear un millón 209 mil empleos anuales en México, y que para ello necesitamos un crecimiento económico de 5.0 por ciento o más anualmente. Con esta cifra que arroja el dirigente de la Coparmex queda claro que los 530 mil 318 empleos que se crearon en México entre mayo de 2013 y el mismo mes de 2014 están muy por debajo de lo mínimo requerido.

Así pues, lo que mencionan los líderes empresariales es correcto, ya que es indispensable un ajuste al marco fiscal; pero no se puede dejar de lado, ni minimizar, la necesidad de que se ponga orden en las aduanas del país combatiendo frontalmente la subvaluación y el contrabando. No puede ser que la autoridad presente nulos resultados en este tema y sigan entrando todos los días al país miles de prendas de vestido y artículos de calzado reportando precios que ni siquiera cubren el costo de la materia prima, todo con el fin de evadir impuestos en México y destruir a la planta productiva nacional que si cumple con sus obligaciones.

Por otra parte, debemos insistir en la necesidad de poner orden en el comercio con China, el cual se ha convertido en un cáncer que se expande por toda la economía nacional. En 2013 México le exportó a China bienes por 6.470 miles de millones de dólares (mmdd), pero importamos de dicha nación bienes por 61.321 mmdd, lo que nos generó un déficit en sólo un año por 54.851 mmdd. En los primeros cuatro meses de 2014 nuestras exportaciones a China han crecido apenas 0.2 por ciento, mientras que nuestras importaciones provenientes de dicha nación han aumentado 4.5 por ciento, por lo que en los primeros cuatro meses de 2014 ya tenemos un déficit acumulado con dicha nación por 17.312 mmdd.

Aunado a todo lo anterior, se debe señalar que la situación en el país es aún más complicada cuando vemos que el poco crecimiento económico y del consumo se traducen en una mayor importación de bienes producidos en el extranjero que de bienes hechos en México. De acuerdo con el Indicador mensual del Consumo Privado en el Mercado Interior, en el periodo de marzo de 2013 al mismo mes de 2014 el consumo total en México creció 2.6 por ciento, pero esto fue resultado de un incremento de 2.4 por ciento en el consumo de bienes nacionales y de 5.1 por ciento en los importados.

Todas estas cosas las hemos dicho desde esta columna en múltiples ocasiones; y el tiempo pasa y la economía nacional sigue estancada con poca creación de empleos. Las autoridades no ven y no escuchan los llamados que hace la iniciativa privada para que se implemente una verdadera política industrial a través de un correcto marco fiscal que incentive la inversión productiva y la contratación de mano de obra, una adecuada política arancelaria que nivele las discrepancias en productividad, castigo ejemplar para quienes subvalúan y contrabandean, entre otras propuestas que ha hecho la iniciativa privada. Pero como dice el dicho: “no hay más ciego que el que no quiere ver, ni más sordo que el que no quiere escuchar”.

Las elecciones intermedias están a poco más de un año de que se realicen, y veremos cómo evalúa la comunidad empresarial la gestión del actual gobierno federal, la clase trabajadora y el ejército de más de 2.5 millones de desempleados que tiene el país.

El autor es director general GAEAP.

Correo: alejandro@gaeap.com

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