Opinión

No hay duda: el consumo va para arriba

 
1
 

 

ME. No hay duda: el consumo va para arriba.

En contra de la creencia generalizada, los pocos datos disponibles para el primer trimestre del año en materia de consumo interno, indican que va para arriba.

Walmart es la cadena minorista más importante del país. Sus ventas trimestrales por 87 mil 031 millones de pesos, son una muestra bastante confiable de lo que pasa por lo menos con el comercio moderno.

Los datos señalan que el indicador del mes de marzo a semanas comparables creció en 6.2 por ciento en términos nominales. Con un estimado de inflación a marzo de 3 por ciento (hoy se conoce el dato), resulta un crecimiento real de 3.1 por ciento. Para contrastar, en el mismo mes del año pasado, tuvimos una caída real de 6.3 por ciento.

El ticket promedio de esta cadena creció en términos nominales también 6.2 por ciento, lo que refleja igualmente un incremento real de 3.1 por ciento.

Este dato es consistente con el indicador de consumo privado al mes de enero, que ayer dio a conocer el INEGI y que refleja un incremento de 3.5 por ciento a tasa anual. Un año atrás, este índice creció sólo 1.1 por ciento.

Las cifras positivas para el mercado interno se completan con el espectacular crecimiento de 22 por ciento en las ventas de autos en marzo con lo que obtuvo un 21.9 por ciento para el primer trimestre.

Una de las explicaciones a este desempeño tiene que ver con la evolución de la confianza de los consumidores. El reporte del INEGI del día de ayer indica que su nivel en marzo se colocó 4.8 por ciento por arriba del nivel del mismo mes del año anterior.

Pero, más importante aún es que ante la pregunta respecto a las posibilidades de que los integrantes del hogar puedan comprar bienes de consumo duradero, el incremento respecto al nivel del año previo fue de 17.5 por ciento.

Gradualmente, los consumidores empiezan a percibir mayor seguridad en sus ingresos y por tanto, mayor disposición para adquirir bienes duraderos.

Es claro que no hay que esperar un desempeño espectacular pues será poco a poco que se noten los cambios en el mercado interno. Pero lo relevante es que la dirección en la que se están moviendo la cosas ya es positiva.

Otro indicador que va más allá de la expectativa es el de la masa salarial real del sector formal de la economía. Este indicador es producto del aumento del empleo y de la evolución del salario real (usando como referencia el salario medio de cotización del IMSS).

El empleo formal crece a una tasa de 4.6 por ciento anual mientras que el salario real crece a una tasa de 1 por ciento anual. Así que la masa salarial real del sector formal tuvo un ritmo de crecimiento de 5.6 por ciento.

Esta dinámica también explica el crecimiento del consumo privado, que ya no se apoya tanto en el crédito de tarjetas sino en los flujos corrientes de ingresos y en créditos específicos, como los que se otorgan para la compra de automóviles nuevos, sobre todo por parte de las financieras de las propias armadoras.

Lo dicho, aunque muchos sientan que no es así, los datos fríos nos hablan de un mercado interno que claramente se recupera.

Twitter:@E_Q_

También te puede interesar

Ver para creer

Empeoran expectativas… y mejora la inversión

Lo que debe verse en el proceso electoral