Opinión

No enfrentar solos a Trump

  
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Trump

Durante la campaña electoral de Donald Trump se generó la confusión de que era el candidato antisistema político y económico, a quien rechazaban el capital financiero y las corporaciones transnacionales.
Es claro, sin embargo, que las alzas históricas de las acciones de bancos e industrias después de la elección, no responden a un repentino darse cuenta de lo que propone Trump para ventaja del capital.

La bonanza bursátil y el “superdólar”, sin embargo, no son augurios que den certezas al resto del mundo. El despotismo y majadería de Trump obligan a pensar que, en su política proteccionista, tratará de imponer el predominio de la fuerza a quien se deje y que con México querrá aprovechar las vulnerabilidades del gobierno y de nuestra economía para obtener ventajas mayores.

Ya lo dijo Wilbur Ross, principal candidato a convertirse en el Secretario de Comercio en el Gobierno de Donald Trump: “todo mundo sabe que los mexicanos tendrán que hacer concesiones. Punto”.

Ante esa tendencia del nuevo gobierno estadounidense a imponer condiciones por la fuerza, en su exclusivo interés, Porfirio Muñoz Ledo ha propuesto que el gobierno de México no se encasille en la relación bilateral, sino que acuda a organismos internacionales y convoque alianzas con otras naciones igualmente afectadas.

En efecto, nuestro gobierno tiene poco margen de maniobra por su propio desprestigio y actitud claudicante. No podrá proteger bilateralmente, solo, a los migrantes mexicanos que sufren en EUA, ni alcanzar una renegociación equilibrada del TLCAN.

Es decir, en prevención de la violación masiva de derechos humanos contra mexicanos en EUA, ya se debería estar gestionando la intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Costa Rica, y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con sede en Washington, así como la de los múltiples organismos de la ONU.

En relación a las intenciones proteccionistas de Trump, hay que decir dos cosas: está obsesionado con México, y en contra del TLCAN, no porque represente el mayor déficit comercial de Estados Unidos (es seis veces menor que con China y semejante a los de Alemania y Japón), sino porque calcula que sus amenazas no tienen costo político y que obtendrá las concesiones que quiera.

El gobierno mexicano tiene cartas con qué hacerle entender al futuro gobierno lo contrario; falta que esté dispuesto y sepa cómo utilizarlas.

Lo segundo que hay que decir sobre el proteccionismo, es que Trump se topará con fuertes resistencias. Los líderes de los países más ricos del mundo, agrupados en el G-20, están en contra de lo que Trump negocie o intente imponer para revertir la globalización. Pero lo más importante es que alrededor del 80% del comercio mundial es de mercancías de empresas transnacionales, las cuales controlan procesos y cadenas de valor internacionalmente dispersas y muy complejas. Ningún país tiene tantas empresas transnacionales como EUA.

En próximas colaboraciones abordaremos las propuestas de Trump que han entusiasmado el mercado bursátil.

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