Opinión

Ninguna recesión
a la vista

 
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Ninguna recesión a la vista.

Hay ocasiones en las que la devaluación de nuestra moneda ha conducido a que sea de las más depreciadas en el mundo. Hoy no es el caso.

Aunque el dólar terminó ayer en 18.43 en el mercado interbancario y 18.70 en ventanilla, la depreciación de 0.49 por ciento hizo que quedara como la número 18 entre las divisas menos apreciadas o más devaluadas en los mercados emergentes.

Las cosas cambian cuando el periodo que se considera es mayor. En la última semana ocupó la posición número cinco por la magnitud de la devaluación y en los últimos 30 días fue la número dos, sólo detrás del rand sudafricano.

Creo que las autoridades mexicanas van a tomar en cuenta si la depreciación del peso ocurre como parte de un proceso global, es decir, por el incremento del valor del dólar contra todas las divisas o se trata de algo localizado o acentuado en nuestra moneda, antes de tomar la decisión de actuar para defender al peso.

Si bien en los primeros días de mayo claramente nuestra moneda estuvo entre las más devaluadas, ya no ha sido el caso en los últimos días.

El debilitamiento del peso en fechas recientes no ha estado fuera de parámetros, por lo que mi impresión es que aun cuando se haya presentado una depreciación importante, la Comisión de Cambios probablemente prefiera mantenerse expectante antes de tomar una determinación.

Hay otro elemento a tomar en cuenta.

Existe en el mercado financiero la percepción, creo que correcta, de que Banxico preferiría elevar las tasas antes que vender dólares. Y, como dice el adagio: no se matan las moscas a cañonazos.

Me parece que si se toma esa determinación va a ser cuando realmente se perciba que es necesario hacer uso de ese recurso.

Como le comenté esta semana, creo que mientras la depreciación del peso vaya en línea con la de las principales divisas en mercados emergentes, Hacienda y Banxico seguirán atentos pero no intervendrán.

NO HAY RECESIÓN EN PUERTA
Hoy el Inegi dará a conocer la cifra del PIB en el primer trimestre. La estimación preliminar marcó un crecimiento de 2.9 por ciento. El promedio de los pronósticos, calculado por Bloomberg, indica un 2.7 por ciento. De modo que probablemente se tendrá que revisar a la baja la primera estimación.

Para los siguientes trimestres, el mismo consenso pronostica un crecimiento de 2.6 por ciento en el periodo abril-junio y 2.3 por ciento para la segunda parte del año.

Ni aquí ni en China este comportamiento puede calificarse como recesivo. Financial Times publicó un artículo de Steve Johnson, que concluye que viene una recesión, sobre la base de estimados de la agencia Information Sciences, generadora de indicadores de los gerentes de compras.

A diferencia de lo que refiere esta agencia, el indicador de pedidos manufactureros de abril, que publica el Inegi, tiene un nivel de 51.8 puntos, por arriba del umbral recesivo.

Una cosa es una desaceleración, lo que sí es visible en diversos indicadores económicos y otra cosa es una tendencia al decrecimiento, que es lo que usualmente se asocia con una recesión. Y en México no hay ninguna a la vista.

Twitter: @E_Q_

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