Opinión

Ni tanto que queme al santo…

 
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Peso. (Especial)

Dice un adagio mexicano "ni tanto que queme al santo ni tanto que no le alumbre".

Es pertinente recordarlo por la necesaria ponderación que hoy se requiere para caracterizar la situación económica por la que atravesamos.

Por un lado, pareciera a veces que estamos para fiestas por noticias como los cambios en las perspectivas de las calificadoras. Primero fue S&P quien la modificó al pasarla de 'negativa' a 'estable', y ayer le siguió en ese camino Fitch Ratings.

Prácticamente los mismos argumentos esgrimidos por S&P fueron los que puso sobre la mesa Fitch para cambiar su perspectiva.

Dicho en términos muy simples, las cosas hoy se ven mejor, incluso mucho mejor que en meses previos.

Pero no sólo es el cambio en las perspectivas de las calificadoras. Son los resultados en materia de crecimiento; creación de empleos; indicadores de expectativas, tipo de cambio, etcétera.

Pero, hay quien también arroja agua fría a las perspectivas.

Bank of America hizo una evaluación en la que señaló que el peso podría ya estar sobrevaluado frente al dólar en función de las expectativas que se visualizan en materia político-electoral, las dificultades relativas a la renegociación del TLCAN, así como las posibilidades de un menor crecimiento de la economía.

La verdad es que ni el panorama está color de rosa como algunos lo quisieran ver, ni amenaza tormenta como otros perciben.

Estamos mucho mejor que como la mayor parte imaginaba a principios de año, pero estamos lejos de haber conjurado las amenazas que desde hace poco menos de un año empezaron a visualizarse, cuando se evaluó el riesgo del triunfo de Donald Trump.

La economía mexicana, y especialmente su mercado interno, han mostrado una resistencia mucho mayor a lo previsto. Es un hecho que el crecimiento del mercado doméstico se está desacelerando, pero el ritmo al que lo está haciendo es mucho más leve que lo estimado.

Y en términos absolutos, los niveles son altos en variables como las ventas de autos o de las tiendas de autoservicio o departamentales. No se diga en el crédito o las remesas.

Pero al mismo tiempo, de vez en vez, se observan resbalones, como la caída en las ventas de autos en julio o el descenso del salario real medio para la economía formal.

Y tenemos frente a nosotros dos complicaciones serias.

La primera es la 'montaña rusa' de la renegociación del TLCAN, tal como ha calificado con toda precisión el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo.

Y la más importante es la perspectiva del proceso electoral.

Hay que decirlo con toda su crudeza: mientras López Obrador se mantenga como uno de los candidatos con probabilidades altas de ganar, habrá preocupación de los inversionistas, simplemente por la incertidumbre que implica.

Mantener los pies sobre la tierra en etapas en las que muchos quieren elevarse del suelo, y no tirarse al piso cuando vemos las complicaciones que están frente a nosotros, son conductas que nos cuestan mucho esfuerzo en México, quizás por nuestro temperamento.

Siempre es importante mantener la ponderación, pero en etapas como las que vivimos es crucial que mantengamos los equilibrios.

Twitter: @E_Q_

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