Opinión

Nadie quiere producirnos más gasolina

 
1
 

 

Nadie quiere producirnos más gasolina.

Estuve en Monterrey al cierre de 2016. Me fue difícil ver el emblemático Cerro de la Silla, y el de las Mitras y el resto de las montañas que rodean la ciudad. No llovía.

Los regiomontanos lo llaman 'bruma'. Luce idéntico a lo que en la Ciudad de México consideran contaminación y que el año pasado causó crisis de contingencias ambientales. ¿De dónde viene el humo en éstas y otras ciudades?

Va un número: un litro. Los mexicanos alcanzamos este año un consumo de un litro diario de gasolina por persona. Incluyendo a bebés y a quien no tiene carro. Todos.

La estadística es de Pemex, que a noviembre contabilizó ventas sin precedentes de 828 mil barriles diarios. Cada barril contiene 159 litros.

El año pasado andábamos en los 950 mililitros diarios por cabeza.

El negocio de la gasolina crece, pero Pemex no lo quiere. Como sus antecesores, José Antonio González Anaya dice que lo que vale la pena es producir crudo, que es más rentable.

Apenas invertirán algo para mantener funcionando las seis refinerías actuales.

Parece que el negocio está puesto. Las reglas ahora permiten producir y vender combustible y su precio va al alza. Pero no, nadie, salvo Andrés Manuel López Obrador, quiere hasta hoy instalar una nueva refinería en México.

No quiere Shell, me lo dijeron en noviembre (http://www.elfinanciero.com.mx/empresas/shell-quiere-traer-litros-de-a-litro-pero-no-refinerias.html), y hasta donde yo sé, tampoco la gigante Exxon tiene planes en el país con ese propósito.

Francamente suena ilógico. ¿Quién se equivoca aquí?

Revisemos las cuentas de Valero Energy, de Joseph Gorder. Es una empresa que sólo se dedica a refinar petróleo. No produce crudo, lo compra, luego vende gasolina en Estados Unidos y en Canadá y son expertos en ello.

Sus ganancias brutas representan apenas 9.6 por ciento de sus ingresos este año.

Ya después de pagar impuestos y deudas, le queda una utilidad neta de apenas 3.3 por ciento, de acuerdo con datos compilados por Bloomberg.

La del año pasado fue de 4.5 por ciento y la de 2014 de apenas 2.4 por ciento.

Cuando el petróleo estuvo a 100 dólares por barril y la gasolina fue más cara, en 2013 y 2014, las ganancias representaron todavía un menor porcentaje de los ingresos totales.

Asumo que los de Valero no dejan el negocio porque apuestan al volumen.

Ya visto en dólares, en 2016 les dejará unos dos mil 400 millones de utilidad neta, de los 73 mil 700 millones que vendieron en el año.

Pero Valero consiguió un promedio de ganancias anuales de 2.8 por ciento de sus ingresos recientes, después de 37 años en el negocio.

Sus accionistas podrían meter el dinero al banco y sin trabajar, probablemente ganar lo mismo. La refinación luce como un negocio muy castigado.

¿Otro ejemplo? ¿Qué tal Oxxo? Esta empresa propiedad de los regios de FEMSA, de José Antonio Fernández, reporta utilidades de apenas 1.5 por ciento de sus ventas de gasolina en Oxxo Gas, de acuerdo con un análisis de JPMorgan fechado el 28 de octubre de 2016. Algunos bancos en México ya ofrecen más de 5.0 por ciento de intereses en cuentas de inversión.

¿Por qué Oxxo quiere vender más gasolina? Porque sus tiendas de refrescos y cerveza que pondrán en cada estación entregan una ganancia superior a 11 por ciento. Eso sí está por arriba de lo que ofrece el banco.

Hablemos de Shell ahora. Quieren vender gasolina a los mexicanos, pero importada, y complementar también las ganancias con las que dan tiendas de conveniencia parecidas a un City Market o a un HEB, pero en pequeño, como las que tienen en Inglaterra.

Podemos pensar que López Obrador es bien intencionado, pero me parece un error invertir en el negocio de gasolina pensando en que pueden bajarse los precios para la gente.

Más error me parece reducir la reforma energética a su efecto en los precios de la gasolina. A menos de que sintamos que fuimos bien tratados por un monopolio de casi 80 años, provocado por quienes también en su momento se dijeron revolucionarios.

Twitter: @ruiztorre

También te puede interesar:
¿Puede Videgaray cambiar la visión de esta chica?
¿Más peligrosa que Trump?
Él motivó la frase "voy al Oxxo, ¿quieres algo?"