Opinión

Nace 'escape' sustentable; convierte CO2 en oxígeno

 
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Centro de Verificación Vehicular. (Cuartoscuro/Archivo)

Es muy probable que los ambientalistas lo pongan en duda pero las pruebas preliminares así lo permiten afirmar. Muchachos veracruzanos han desarrollado un escape que no sólo representa un ahorro de entre 20 y 30 por ciento de combustible,  sino también consigue convertir el CO2 en oxígeno.

El asunto parece sencillo pero tiene muchos 'asegunes' que tuvieron que ser atendidos a lo largo de dos años de trabajo. Cinco jóvenes trabajaron en este desarrollo que convierte la salida de CO2 en una importante fuente de convenientes y no sólo porque convierte gases que producen el efecto invernadero en fuente de oxígeno, sino porque representa ahorro en el consumo de combustible.

En el eje de este producto de Green Biotechnology está una suerte de cartucho con microorganismos vegetales que, para tratar de ponerlo en sencillo, se 'alimentan' del CO2 que pasa por el filtro y son capaces de revertir su efecto nocivo en el medio ambiente.

El desarrollo ha sido pensado para tráilers y grandes camiones de carga pero también puede ser aplicado para automóviles particulares. De hecho, su primer prototipo piloto se puso en un Lamborghini y pudiera colocarse en autos particulares, vehículos de carga pesada y transporte público carretero o urbano.

La suerte de bioreactor en el escape no será vendido a los particulares. Será rentado y la empresa también conservará la posibilidad de cambiar o intercambiar los 'filtros' que son los que tienen los micro organismos. El escape no se va a vender, se va a rentar. La renta tendrá que ver con el rendimiento que gane el automóvil o vehículo pesado.

El modelo de negocio considera la instalación de los 'escapes' más el intercambio de los filtros con los microorganismos en su interior.

Entre los muchachos involucrados están Carlos Monrroy, quien desarrolló la modalidad biológica de la que no hablamos en específico a petición concreta de los desarrolladores, en virtud de que lo consideran como eje fundamental de su desarrollo.

Otro de los impulsores es Carlos Monrroy Sampieri quien tiene la especialidad de haber trabajado en Mexicali al servicio de varias firmas automotrices en la manufactura de los sistemas turbo.

Otro de los muchachos fundamentales en el desarrollo es Diego Adrián Pérez Ochoa, quien incluso ya está trabajando en la Ciudad de México en parte del proyecto que está a punto de ser lanzado al mercado y que se encuentra sólo a la espera de que una prueba más de laboratorio constante que el bioreactor efectivamente evita la emisión de CO2 al medio ambiente y que lo que pasa por el 'escape' se convierte en oxígeno gracias a la acción de los microorganismos.

Los muchachos consideran necesario obtener millón y medio de pesos para que el negocio pueda ya ser escalado comercialmente. Están en posibilidades de cambiar esa cantidad de recursos por un porcentaje no despreciable de acciones o bien por notas intercambiables.

Las patentes ya están en proceso. La empresa se llama como
anotamos antes, Green Biotechnology. Es un proyecto incubado en iLab de XaLapa Veracruz, que verdaderamente está lanzando proyectos de alto impacto a la economía mexicana. La iniciativa de iLab es un modelo mexicano impulsado por un veracruzano: Víctor Moctezuma.

Para comunicarse con este proyecto puede intentarlo al correo diego.perez@ilab.net

Twitter: @ETORREBLANCAJ

Correo: direccion@universopyme.com.mx

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