Opinión

Murat, con más arraigo en Manhattan

1
  

    

Alejandro Murat. (ilustración)

De todas las candidaturas del PRI a gobernador, la única que destaca por insólita, y tal vez improcedente, es la de Alejandro Murat en Oaxaca.

No nació ahí, no vive ahí, su vida profesional no la hizo ahí. Murat tiene más raíces en Manhattan que en Oaxaca.

Hubo una incomprensible impaciencia por hacer candidato del PRI a Alejandro Murat, pues se intentó cambiar la Constitución del Estado a fin de que la residencia efectiva sea sólo de tres años y no de cinco.

La Suprema Corte echó abajo esa reforma planteada con dedicatoria para allanar el terreno legal de su candidatura.

Ahora se alega un “derecho de sangre” que le asiste a Alejandro Murat para ser gobernador de Oaxaca, o aspirar a serlo. Curiosa la insistencia.

Tal vez Murat sea un genio y va a resolver los problemas ancestrales de ese estado, y nadie más pueda hacerlo. Así lo ven en el PRI.

Es que si la decisión iba a ser por conocimiento en las encuestas, el favorito era Eviel Pérez Magaña. Si era por popularidad, el bueno era Samuel Gurrión. Y si se trataba de un proyecto para lanzar Oaxaca hacia el desarrollo, el candidato era Gerardo Gutiérrez Candiani.
Oaxaqueños todos.

Los que tomaron la decisión prefirieron a Murat. ¿Por qué? Es una incógnita.

Es posible, pues, que Alejandro Murat sea la única carta del PRI para sacar adelante a ese estado, aún sin ser de ahí ni vivir ahí. Un genio, pues.

El problema va a estar en que los oaxaqueños se enteren de sus extraordinarios dotes intelectuales y políticos, hasta ahora desconocidos.

Tal vez los tiene, hay que darle el beneficio de la duda. A fin de cuentas van a decidir los electores de esa entidad.

Para la coalición gobernante PAN-PRD, la candidatura de Alejandro Murat es una gran oportunidad de vencer al PRI en junio.

Tienen a José Antonio Estefan Garfias, diputado federal perredista con licencia, cercano al gobernador Gabino Cué y exfuncionario de la administración de Ulises Ruiz.

Estefan Garfias, por cierto, ganó la diputación en el distrito con cabecera en Ixtepec, donde están los orígenes sanguíneos que alega Alejandro Murat.

Y haber estado en el gobierno de Ulises Ruiz le garantiza al menos que una de las tribus priistas en Oaxaca no lo va a molestar, si es que no se le pliega subrepticiamente.

Se complicó la vida el PRI en Oaxaca, entidad que parecía tener segura de ganar.

Murat tiene 40 años, pudieron haberlo hecho senador y así dotarlo del arraigo que no tiene para aprovecharlo dentro de seis años como candidato a gobernador.

Ahora se enfrentan a la posibilidad de la derrota y de “quemar” a un cuadro que al parecer es un genio, cuyas cualidades no conocen en Oaxaca.

Twitter: @PabloHiriart

También te puede interesar:
Una Constitución, la carta de Mancera
Ahí viene Trump
La diputada del 'Chapo': alianzas a ciegas