Opinión

Monreal, entre la promesa
y la decepción

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Ricardo Monreal, jefe de la delegación Cuauhtémoc. (Archivo/Cuartoscuro)

Cuando hace poco más de un año Ricardo Monreal se preparaba para la campaña que lo llevaría a la jefatura delegacional de la Cuauhtémoc, el zacatecano destilaba un discurso de doble vertiente. Se decía poseedor de una estrategia capaz de recuperar esa demarcación, capturada por las peores políticas del clientelismo de los exdelegados José Luis Muñoz Soria y Alejandro Fernández. Y se asumía como ganador inevitable al que sólo un fraude perredista podría arrebatar la victoria.

Su estrategia la comentó por doquier. Incluso la editó en un folleto titulado “Rescatemos Cuauhtémoc. Agenda programática de gobierno”. En ese documento, el punto número uno de algo llamado 15 compromisos por la regeneración: “Más seguridad, mayor confianza”.

A su vez, ese compromiso es desglosado en once apartados. En el primero de ellos Monreal promete “coordinación estrecha y gestión permanente con las autoridades del gobierno del Distrito Federal y del Gobierno Federal: para instrumentar y aplicar de manera puntual los programas de seguridad pública y prevención del delito”.

En el segundo apartado ofrece “policía de aproximación ciudadana (vecinal o de barrio): que será elegida y evaluada por ti y tus vecinos y vecinas, y previamente certificada por las instancias locales y federales correspondientes. La meta es que lleguemos a dos policías de aproximación por manzana”.

El tercero es “vecino vigilante: con este programa se hará un debido registro y se dará adiestramiento y capacitación a vecinos y vecinas voluntarios interesados en colaborar con la policía para vigilar y prevenir delitos en sus colonias y barrios”.

Y “alertas preventivas tempranas: con la ayuda de las tecnologías de la información y de la comunicación te podremos prevenir oportunamente y en tiempo real a ti, que vives o trabajas en la Delegación, sobre la incidencia de hechos delictivos. Además podrás tener acceso al mapeo y monitoreo de las zonas en donde se cometen delitos, por calles, cruceros y horarios. Esta información se recibirá a través de celulares, redes sociales, y mensajes de texto o multimedia previo registro en el centro de contacto ciudadano que se habilitará en la delegación”.

Y así sigue con textos sobre apps para emergencias, videocámaras, recuperación participativa de espacios públicos, becarios sí-sicarios no, transporte público seguro, alarmas vecinales, educación contra la violencia.

Seis meses después de la llegada de Monreal, sus palabras contrastan con las denuncias, por mencionar un caso, de los vecinos de una calle de la Condesa, en concreto la cuadra de Ozuluama, entre avenida Amsterdam y el Parque México.

“En 100 mts de longitud que tiene nuestra cuadra tenemos registrados 9 robos o intento de robo”, denunció el lunes vía Twitter Mony de Swann, vecino de ese lugar. Agregó, entre otros, los siguiente mensajes:

“Desde 2015 se han presentado distintas denuncias y entregado grabaciones. Cero detenidos.

“En el último intento de allanamiento la semana pasada nos ofrecen ‘facilitar la denuncia’.

“En ninguna denuncia, más allá de detenidos, ha habido seguimiento alguno. Nunca. Nada.

“Estamos a expensas de dos autoridades que se echan la bolita”, agregó De Swaan, en referencia al delegado Monreal y al procurador Rodolfo Ríos.

Además de clamar por ayuda en las redes sociales, los vecinos han colgado mantas en sus fachadas alertando de la inseguridad. Aquí un video https://www.youtube.com/watch?=roJ3Vub39fg&feature=youtu.be&a

Seis meses han bastado a Monreal para contradecir su primer compromiso. Ni mayor seguridad ni mayor confianza. De hecho, ni al diálogo se ha dignado el delegado.

En tiempo récord, en la Cuauhtémoc el jefe delegacional de Morena ha logrado lo mismo que sus antecesores perredistas: pasar de ser una promesa a una decepción. Y le restan dos años y medio.

Twitter: @SalCamarena

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