Opinión

Momento de la verdad
para los “amigos” de Peña

Sostuve hace dos días una conversación con una persona acerca de si el gobierno de Enrique Peña Nieto está favoreciendo a sus amigos con la asignación de contratos y negocios millonarios. Esta hipótesis está creciendo; se escucha cada día más. En ciertos círculos se repite con frecuencia que los empresarios de la industria de la construcción que solían ganar licitaciones para obras en los sexenios panistas ahora no lo están logrando.

Mi interlocutor me puso como “prueba” que el Grupo Hermes, de Carlos Hank, ganó la construcción del primer tramo del Tren Interurbano México-Toluca, con valor de más de 10 mil millones de pesos.

Para ganar, el consorcio formado por la empresa de Hank y la poderosa firma española OHL obtuvo más de 96 puntos en la escala que mide las capacidades técnicas y la propuesta económica de los concursantes. Otros grupos como Coconal o ICA obtuvieron menores puntajes y perdieron.

Desde mi punto de vista no es sostenible la hipótesis de que el presidente Peña Nieto esté beneficiando a sus amigos. El caso del Tren Interurbano no prueba nada, porque ambas empresas estaban sumamente activas desde hace muchos años. Hermes Infraestructura, por ejemplo, construyó buena parte de los tramos de la carretera Durango–Mazatlán, que fue icónica por los complejísimos túneles y puentes que requería. Esa obra la inauguró Felipe Calderón.

Otro ejemplo que tira la hipótesis de que el gobierno de Peña sólo favorecerá a sus amigos es la situación en la que cayó la viviendera Homex, cuyo dueño, Eustaquio de Nicolás, fue compañero de apartamento del presidente en la época estudiantil, según el propio Tato ha referido. Ello no importó y Homex está en concurso mercantil: todo el sector de construcción de vivienda cambió sustancialmente desde este sexenio.

Quienes alimentan la hipótesis afirman que el presidente Peña influirá en la asignación de una de las cadenas de televisión a un personaje de su confianza, Luis Maccise, propietario de revistas. Que la cosa ya está dada, afirman. Coronan diciendo que el PRI siempre ha sido así.

Es una sinrazón prejuzgar que el presidente se está corrompiendo. Yo no lo veo. Quienes quieran construir un tema al respecto habrían de probarlo con consistencia. Porque con tantos instrumentos de transparencia a la mano, se antoja difícil que en Los Pinos se operen las cosas como se manejaban hace 25 años.

El presidente ha dicho que su cargo público le impide tener amigos. Pero sus enemigos no claudicarán en hacer crecer la idea contraria, sobre todo ahora que el país está empezando a crecer y que fluirán inversiones y se detonarán grandes proyectos de infraestructura. No claudicarán. De eso vivirán durante los siguientes meses.

Twitter: @SOYCarlosMota