Opinión

Mis vacaciones en la playa y el SAT

 
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SAT

Este año me ha dado por planificar con mucha anticipación las vacaciones y los puentes que tomaré (por cierto, el de hoy no; hay que ver a José Tomás).

Usualmente soy previsor. Sé incluso a dónde quiero ir en las próximas Navidades. Ojalá se cumpla. El caso es que para un periodo breve en las playas de la costa oeste del país me di a la tarea de reservar un pequeño hotel en un lugar cercano a un Pueblo Mágico. No diré cuál, pero la exuberante naturaleza del lugar es muy atractiva y no lo conozco.

El hotel me solicitó hacer un depósito cercano a la mitad del precio que pagaré, lo cual hice gustoso hace unos días. Se me conminó a depositar en una cuenta de un banco nacional, y no a pagar en el sitio web, porque si hacía eso se complicaría algún tema con la factura. Toda la transacción la hice en México.

Pero mi sorpresa llegó cuando, luego de hacer el depósito requerido, llegó a mi correo electrónico la factura correspondiente desde ¡Las Vegas, Nevada!, en los Estados Unidos, de parte de un agente que maneja este pequeño hotel. Sé que difícilmente me serviría fiscalmente para algo una factura mexicana por un fin de semana en la playa; pero no me parece adecuado que toda una transacción hecha en México termine por generar impuestos que una empresa paga al Internal Revenue Service de Estados Unidos y no al Servicio de Administración Tributaria de México.

Hace dos días 31 países (incluido México) firmaron un acuerdo para evitar que las empresas multinacionales hagan estrategias para eludir el pago de impuestos en las diferentes geografías en las que operan. El acuerdo está enmarcado en los esfuerzos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y del propio Ángel Gurría para combatir la evasión fiscal, y ocurre unos días después de que Google llegó a un pacto con el gobierno británico para pagar 130 millones de libras por impuestos atrasados que eludió por ingresos que obtuvo en Reino Unido –y que reportaba en Irlanda–.

La cosa está que arde en el mundo fiscal, y ya no hay escapatoria: las multinacionales deben pagar donde se generan los ingresos.

El hotel en el que me hospedaré en el Pacífico mexicano es solo uno de muchos donde he atestiguado estas prácticas. En Cancún y la Riviera Maya, por ejemplo, hay un nutrido número de hoteles que las suelen realizar.

Durante años he recibido facturas estadounidenses. El acuerdo firmado por los países implicaría revertir esta práctica contra México, específicamente en el sector turístico. Así, será sumamente interesante leer en el futuro algún reporte correspondiente del SAT que dé cuenta del monto estimado de ingresos fiscales que gracias a este acuerdo se podrá recuperar para México.

Twitter:@SOYCarlosMota

Correo:motacarlos100@gmail.com

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