Opinión

#MiLanaNoEsMordaza

    
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SCJN

“Yo no pago para que me peguen”. Décadas después la famosa frase del expresidente priista José López Portillo es más actual que nunca. Hoy la Suprema Corte de Justicia de la Nación discutirá un tema fundamental para el futuro del periodismo mexicano, que podría ayudar a erradicar dos de sus grandes males: la plenitud del poder para los medios favoritos del Estado y la guillotina para los incómodos.

No se trata de una imposición, de un golpe en la mesa, de una llamada directa desde el teléfono rojo. El tema que se discutirá hoy habla de la asfixia presupuestal, habla de la falta de una ley que regule la publicidad oficial en los medios, y de cómo sin ella se hace un 'ejercicio arbitrario' del presupuesto de comunicación social.

En abril, el Congreso federal tenía como límite para aprobar regulaciones a la forma en que se otorga discrecionalmente la publicidad oficial a los medios de comunicación. A pesar de ser un mandato constitucional, pasó abril, mayo, junio… y como hacen nuestros legisladores cuando quieren evadir un tema, simplemente lo pospusieron.

Frente a este agravio, la organización defensora de la libertad de expresión, Artículo 19, tramitó un amparo cuya revisión está ahora en la cancha del máximo tribunal de justicia de este país. Lo que ahí se resuelva marcará un antes y un después para los medios de comunicación, sobre todo para aquellos que han luchado por un periodismo independiente, sin que eso signifique su aniquilación financiera.

El proyecto a discutir lo elaboró el ministro Arturo Zaldívar, quien concluyó en su análisis: “En el caso que nos ocupa, la restricción indirecta a la libertad de expresión trae consigo además un ‘efecto silenciador’ de los medios de comunicación críticos, en la medida en que a través de la asfixia financiera se prescinde de puntos de vista que enriquecen el debate robusto que debe existir en una democracia sobre asuntos de interés público.

“Por lo demás, esta Suprema Corte advierte que este estado de cosas inconstitucional también tiene un efecto disuasivo en el ejercicio de la libertad de expresión de los medios de comunicación en general, toda vez que las afectaciones financieras que sufren los medios críticos pueden llevar a los demás a adoptar posiciones deferentes con el gobierno, con la finalidad de no perder los recursos asignados a la difusión de publicidad oficial”, dice el documento.

Desde hace décadas y hasta ahora, tanto gobiernos locales como el Ejecutivo federal han usado la asignación de pautas comerciales, de las que muchos medios dependen para subsistir, presionándolos para ser portavoces no oficiales de la versión oficial. Aquel que ha osado salirse de la línea pierde su sustento económico y/o se alinea o se extingue. Es una clara forma de atentar contra la libertad de expresión, es una mordaza que ahora la SCJN tiene la oportunidad de quitarla.

¿Qué tanto les importa a los gobiernos su imagen pública y la información que se obtiene a través de los medios? Una forma de medirlo está en el excesivo gasto que hacen en materia de comunicación social. En las últimas semanas hemos sabido, justo por investigaciones periodísticas, que sólo Presidencia incrementó tres veces más su gasto en este rubro, pese a decir que está en ‘época de austeridad’.

Los gobiernos locales no se quedan atrás: nueve mil 500 millones de pesos dedicados a publicidad e imagen en 2016, de acuerdo con un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

A través de la campaña en redes sociales #MiLanaNoEsMordaza, Artículo 19 ha puesto el foco en el lugar correcto: una reglamentación de cómo, cuánto y a quiénes se les da gastos de publicidad –que no tendrían por qué estar satanizados si se emplearan correctamente y no como un soborno– daría a los medios de comunicación la posibilidad de cumplir su verdadera función, la de ser parte de la democracia de un país, en donde se es crítico con aquellos del gobierno, que sirviendo para el pueblo, no hacen su trabajo. Esta vez, la bola está en la cancha de la primera sala de la Corte.

Twitter: @jrisco

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