Opinión

México y la incertidumbre en las elecciones francesas

 
1
 

 

Francia (Reuters)

El próximo domingo habrá elecciones presidenciales en Francia que bien pudieran afectarnos. Y lo digo porque la candidata puntera, la señora Marine Le Pen, expresión acabada de lo que es la extrema derecha y admiradora de Donald Trump, podría cerrarnos la pinza con Europa. No se ha cansado en pregonar en el cierre de las fronteras nacionales, la expulsión de los migrantes y la salida de Francia de la Unión Europea que junto con Inglaterra perforaría seriamente la estructura de la economía europea con la que vivamente deseamos fortalecernos.

Las encuestas de las firmas Cevipof publicadas en Le Monde ubican en segundo lugar a Emanuel Macron, representante del centro derecha, quien ha sido una sorpresa ya que su partido, En Marcha, sólo tiene 10 meses de fundado. Además, es quien extrañamente representa todo aquello que la sociedad francesa ha criticado. Él ha sido exasesor del presidente Hollande y ministro de Economía.

En tercer lugar encontramos a quien era el favorito, Francois Fillon de los republicanos, pero la prensa descubrió que había dado una supuesta asesoría a su esposa Penélope y a dos de sus hijos, contraviniendo la línea de rectitud y honestidad que venía manejando desde años atrás.

Inmediatamente después viene Jean Luc Mélenchon como independiente con su nuevo partido Francia Insumisa, es decir la plena rebeldía. Quiere terminar con la Quinta República y hacer algo muy diferente, tanto que se ha auto etiquetado como de extrema izquierda y aunque parezca increíble, ha defendido el chavismo venezolano y amenazado con no pagar la deuda pública y manejar esa decisión como si fuera una bomba atómica.

Las encuestas colocan en empate técnico a esos cuatro candidatos, ya que sus puntajes van de 19 a 23 puntos; hay que añadir un quinto, Benoit Hamon, exministro de Educación, quien desencantado del socialismo al que pertenece todavía, quiere introducir una plataforma novedosa pero quien sólo ha logrado atraer a 12 por ciento de los electores.

Los encuestadores, entre otros de la empresa Odoxa, señalan que es particularmente complejo hacer cualquier pronóstico ya que, salvo con Benoit, los otros cuatro candidatos pueden alcanzar la victoria por lo cerrado que están los números y, lo que es peor, siguen cerrándose conforme se acerca la fecha de la elección. Este proceso no terminará el domingo 3 de abril, ya que lo que sí se ve con claridad es que los dos candidatos que obtengan el mayor puntaje deberán someterse a una segunda vuelta donde solamente ellos competirán. Y, lamentablemente, todos los pronósticos indican que la señora Le Pen estará acompañada por alguien, alguno de los otros que hayan superado la votación para ubicarse en la segunda vuelta.

La Francia de hoy ha dejado de dividirse entre izquierda, centro o derecha, lo que verdaderamente ocurre es que se sitúan como participantes de una Europa unida o al contrario, en una Europa encerrada en fronteras; también en un gran acercamiento a países tanto de Asia como de América o al revés, en una concentración aún mayor de lo que es hoy la comunidad europea. Tienen como plataforma de programas variaciones en las que serán definitivas el vencido estado de bienestar en la que los migrantes sean incorporados o a la inversa, la segregación y estricto control de los mismos y, en todos los programas, las diversas formas de enfrentar el terrorismo yihadista.

Con todo esto, no hay que descontar que el Parlamento estará francamente atomizado. No se logra predeterminar cuántos diputados irán a cada partido, fracción o alianza interpartidaria; tampoco se puede calcular el número de eurodiputados o si eso tendería a desaparecer en caso de que la señora Marine Le Pen alcance la presidencia de Francia.

La incertidumbre y el temor domina la prensa europea y abre un posible dolor de cabeza para la dirigencia mexicana. Lo que está en juego el próximo domingo no sólo concierne a los franceses, es definitivo para la Europa de hoy y muy importante para nuestra relación comercial, política y cultural foránea.

Twitter: @RaulCremoux

También te puede interesar:
¿Por qué somos tan corruptos?
El hediondo pantano en que vivimos
La muy buena salud de Pepe Narro