Opinión

México, 2-EU, 0

 
1
 

 

Trump preocupa a los republicanos por su actitud ofensiva hacia las mujeres. (AP)

Ese sería el marcador si el nombramiento de embajador fuera un partido de futbol.

El presidente Enrique Peña Nieto decidió sustituir, a ocho meses de su nombramiento como embajador en Estados Unidos, a Miguel Basáñez, que será reemplazado por Carlos Manuel Sada Solana. Antes de Miguel Basáñez, el embajador fue el ahora magistrado de la Corte, Eduardo Medina Mora, quien estuvo en el cargo de embajador de México en Estados Unidos de 2013 a marzo de 2015. México dejó pasar seis meses para que, por fin, el 2 de septiembre de 2015 fuera ratificado Miguel Basáñez Ebergenyi como el nuevo embajador.

Por lo menos México lleva dos nombramientos en menos de un año. En el caso del equipo de Estados Unidos, su récord de nombramientos no sólo no lo favorece, parece que ganará la contienda de negligencias diplomáticas porque todavía no han podido enviar su embajador a México. El último embajador del vecino, Earl Anthony Wayne, formalmente dejó su puesto en julio de 2015. Y aunque dos candidatas fueron propuestas por el presidente Barack Obama para reemplazar a Wayne, la silla del embajador de Estados Unidos en México sigue vacía. Maria Echaveste, un nombramiento que sería de naturaleza política, simple y llanamente tiró la toalla ante la tormenta que enfrentaría en el Senado para su ratificación. Entonces, en junio de 2015, el presidente Obama puso en la mira a Roberta Jacobson, funcionaria reconocida, con una carrera implacable en el cuerpo diplomático, para enfrentar al Senado de Estados Unidos que tendrá la responsabilidad de ratificar su nombramiento.

Pero desafortunadamente para ella, uno de los wannabes a la candidatura de la presidencia, el senador Marco Rubio, es miembro del subcomité de Relaciones Exteriores del Hemisferio Occidente. Rubio jamás permitirá la ratificación de Jacobson como embajadora por haber jugado un papel fundamental en las negociaciones para la normalización de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. Y aunque el senador Rubio supuestamente se ha desistido de sus intenciones por ser el candidato a la presidencia de Estados Unidos, siendo un joven político de 44 años, continúa con claras ambiciones y difícilmente se echará para atrás en su rechazo total de normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. De hecho, no nos debe sorprender que en este extraño ambiente electoral, donde existe la posibilidad de una convención republicana dividida, Donald Trump no obtenga los mil 237 delegados para ser el candidato. Marco Rubio podría ser candidato a la vicepresidencia por parte del Partido Republicano.

Esto obviamente sería mala noticia para Roberta Jacobson, y sobre todo para México, ya que el senador Rubio ha tratado de competir con 'El Donald' en la pelea de tomar la posición más antimexicano y antiinmigrante de este proceso electoral.

Por eso, en este juego de diplomacia fallida, México estaría ganando la partida en esta preocupante racha de vacíos diplomáticos que obviamente está impactando la relación bilateral, en un momento crítico debido a la posición antimexicana de los potenciales candidatos por parte del Partido Republicano.

La elección del ingeniero Carlos Manuel Sada Solana como el nuevo embajador de México en Estados Unidos es una decisión brillante, en una administración que se ha caracterizado de nombramientos diplomáticos mediocres. Aunque su designación técnicamente es de perfil político –ya que no tiene una carrera diplomática–, su experiencia en Estados Unidos como cónsul lo tienen pocos funcionarios de la SRE. Fue cónsul general de México en Toronto, Canadá, en 1992; entre 1995 y 2000 fue cónsul general de México en San Antonio; de 2000 a 2007 encabezó el Consulado General de México en Chicago; de abril de 2011 hasta julio de 2013 fue cónsul general en Nueva York y de abril de 2013 a la fecha, Carlos Sada fue cónsul general de México en Los Ángeles. Pero también conoce la política mexicana, ya que fue presidente municipal de la ciudad de Oaxaca y fue secretario de Desarrollo Social y Económico de Oaxaca de 1986 a 1989.

A diferencia del nombramiento de Carlos Manuel Sada como embajador, la elección por parte de la SRE de Paulo Carreño King como subsecretario para América del Norte seguramente recibirá cuestionamientos por la falta de experiencia diplomática. Y aunque seguramente su experiencia como coordinador de Marca País y Medios Internacionales de la presidencia de la República le será útil. Ojalá que sea más exitoso en su nuevo encargo en la SRE, ya que hemos visto cómo en los medios internacionales la imagen de México se ha deteriorado en el mundo.

Twitter: @Amsalazar

También te puede interesar:
Ejército, chivo expiatorio de la falta de estrategia
De Bélgica a México
Sin definir, 'supermartes'