Opinión

México requiere un plan para evitar una crisis económica

 
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Billetes

Las autoridades del gobierno federal nos han dicho que el peso mexicano se ha depreciado desde finales de 2014 por causas externas, que esto es normal, y que otras naciones también han visto a su moneda perder valor. Y en parte esto es cierto, ya que la expectativa de alza en la tasa de interés de referencia por parte del Banco de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) está provocando volatilidad en los mercados financieros en todo el mundo.

Y si a esto le sumamos los problemas de desaceleración económica y la burbuja bursátil en China, los problemas financieros de Grecia (al menos ya quedó claro que no saldrán de la zona euro), y el estancamiento económico de la Unión Europea, pues las cosas efectivamente marchan mal y seguirán complicadas durante lo que resta del año y en el 2016.

Sin embargo, lo que las autoridades federales no nos dicen es que el peso mexicano es de las monedas que más se ha depreciado en el último año, algo de lo cual si son responsables ya que se han cometido diversos errores de política económica que nos mantienen con tasas de crecimiento económico mediocres y nos vuelven más vulnerables.

A continuación se muestra cuánto ha subido el dólar estadounidense respecto a una muestra de monedas en el periodo del 21 de agosto de 2014 al mismo día de 2015 (en paréntesis se menciona el porcentaje de incremento del dólar respecto a cada moneda): euro (17%), peso argentino (10.9%), real brasileño (54.9%), peso chileno (19.5%), yuan chino (3.9%), peso colombiano (62.1%), yen japonés (17.7%), peso mexicano (29.3%), rublo ruso (90.4%), won surcoreano (16.8%) y dong vietnamita (7.7%).

Queda claro que de estas 11 monedas sólo 3 se han depreciado más que el peso mexicano, lo que constata que a nuestro peso le está yendo mucho peor, y esto es producto de que no se le pone freno a las múltiples fugas de divisas que tenemos, como el crónico déficit de la balanza comercial que tenemos con las naciones asiáticas, el cual ya suma 56.475 miles de millones de dólares en el primer semestre de este año, esto es 13.2% más deficitaria que en el primer semestre de 2014.

¿A dónde vamos a parar con esta situación? Aunado al enorme déficit comercial que tenemos con las naciones asiáticas, México corre un gran riesgo ya que no hay nada que pueda impedir que en una situación de fuga de capitales el dólar llegue a niveles superiores a los $18 o $19 pesos. Y es que el monto de las inversiones extranjeras de cartera en México sumó 478.496 miles de millones de dólares al cierre de 2014, y si tan sólo la mitad de estos capitales se fugaran del país, no nos alcanzaría con el monto de reservas internacionales que nos quedan ni la línea de crédito contingente que tenemos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ante este escenario hipotético, que podría ocasionar una crisis económica en nuestro país con alza en tasas de interés e inflación, se deben tomar medidas preventivas, entre las cuales destacan las siguientes:

1. Comenzar a remediar la balanza comercial con las naciones asiáticas

Como ya se mencionó, México padece de un déficit comercial crónico con las naciones asiáticas, y esto ocasiona un menor crecimiento económico y limitada creación de empleos. Resulta interesante ver como en el año 2012 el déficit comercial de nuestro país con las naciones de dicho continente fue de 96.388 mmdd y la industria manufacturera (excluyendo PIB automotriz) creció 2.4%, para el año 2013 el déficit subió a 100.77 mmdd y esta industria creció sólo 0.1%, en el año 2014 el déficit fue de 109.920 mmdd y la industria creció 2.2% y en los primeros seis meses de 2015 el déficit es de 56.475 mmdd y la industria crece sólo 1.7%.

Resulta evidente que el déficit comercial con Asia tiene postrada a buena parte de la industria manufacturera nacional, lo que aunado a los problemas de contrabando y subvaluación de mercancías importadas en las aduanas, sigue pintando un panorama complicado para muchas empresas.

2. Que el gobierno federal implemente una verdadera disciplina fiscal

El sector público de México ha aumentado su endeudamiento a un ritmo preocupante. Al cierre del segundo trimestre de 2015, el monto de la deuda neta del Sector Público Federal se situó en 7.503 billones de pesos, que incluye la deuda neta del Gobierno Federal, la de las Empresas Productivas del Estado y la de la Banca de Desarrollo. Como porcentaje del PIB, significó 42.2 por ciento.

Esto es muy delicado porque significa que por cada punto porcentual en que aumenten las tasas de interés en nuestro país, el sector público nacional deberá erogar anualmente 75 mil millones de pesos adicionales solo por concepto de intereses.

En un contexto de bajo crecimiento económico y caída del precio del petróleo, esto pone una enorme presión en las finanzas públicas; lo que obliga al gobierno federal a ser más eficiente en la ejecución del gasto público. Esto es, debe privilegiarse el gasto de inversión y ajustar el gasto corriente en el presupuesto de egresos del año 2016.

3. Dar incentivos fiscales para la inversión y la creación de empleos

Esto es algo que han estado pidiendo los líderes empresariales en los últimos dos años, ya que con la reforma fiscal del 2014 se eliminaron los pocos incentivos que quedaban.

En este rubro es importante destacar que debido a que en México no se crean los suficientes empleos, muchos connacionales tienen que irse a buscar trabajo a los Estados Unidos, nación en donde el tema del racismo está cada vez más exacerbado por las múltiples declaraciones del precandidato republicano Donald Trump.

México debe recobrar la dignidad con Estados Unidos, pero para ello debe ser capaz de crear las fuentes de empleo en el país, y el gobierno debe dejar de quedarse de brazos cruzados viendo como miles de mexicanos salen del país para luego ser denostados, criticados, molestados y hasta asesinados.

4. Que el Banco de México se mantenga al margen de pretender manipular el tipo de cambio vendiendo dólares

Hemos visto que los esfuerzos del Banxico por apuntalar el peso no han servido, y por el contrario, cada vez es más frecuente escuchar que la subasta de dólares que lleva a cabo el banco central todos los días sólo beneficia a las grandes empresas transnacionales, a los bancos y a los importadores, los cuales están comprando dólares “subsidiados”. Así que este mecanismo debería finalizar porque no ayuda al mexicano de a píe, y por el contrario, nos estamos mal gastando nuestras reservas, inclusive fomentando con este esquema la especulación en el mercado cambiario.

Por otra parte, hemos señalado que mientras no haya presiones inflacionarias el Banxico debe mantenerse sin aumentar la tasa de interés de referencia, ya que un aumento anticipado debilitará aún más la demanda agregada.

5. Lanzar un programa federal que fomente las exportaciones y sustituya importaciones

Dada el alza en el dólar, es importante aprovechar la coyuntura y que el gobierno federal deje de vender a nuestro país como un mercado, y se desarrollen estrategias para que sea visto como proveedor a nivel mundial. Para ello se requieren recursos adicionales para organismos como Proméxico, los cuales no han podido apoyar como se debe las exportaciones de aquellos sectores de actividad intensivos en mano de obra.

De igual manera, se deben fortalecer las cadenas productivas para poder sustituir importaciones. Para esto es importante que en los estados se sepa lo que hacen en las demás entidades, ya que es común que dadas las facilidades para importar, se opte por proveedores extranjeros y no nacionales.

Como conclusión podemos señalar que el año 2016 será muy complicado en materia económica, y más allá de la elaboración de un presupuesto base cero para el siguiente año, realmente no hemos visto que el gobierno federal esté haciendo algo para apuntalar la actividad económica y resolver el problema comercial que tenemos con las naciones asiáticas.

Es importante que se implementen las medidas ya porque el año está próximo a terminar. Se deben mejorar las expectativas de los consumidores y de los empresarios, y para ello requerimos de un plan que nos diga el rumbo que tomará el gobierno federal en lo que resta del sexenio.

Director General GAEAP.

alejandro@gaeap.com

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