Opinión

México: ¿Preparado para ser una potencia global?

Gustavo Rodarte de la Serna .

Consejero Nacional IMEF

Correo:grodarte@quimica-apollo.com.mx


Diversas instituciones internacionales, así como publicaciones especializadas a nivel mundial como el Financial Times, las prestigiadas revistas The Economist y Forbes, además de analistas como el ahora fallecido Steve Forbes o el británico Jim O’Neill (ex Goldman Sachs), han pronosticado que México será una potencia global al final de la próxima década.

Pero México no está solo en esta búsqueda. Sin considerar a las enormes economías de Estados Unidos, China, Alemania, Canadá y Japón que siguen robusteciéndose y no pretenden salir de la pasarela mundial, existe una gran competencia entre los países emergentes por desbancar a otras economías sobre todo europeas y ocupar un papel relevante en el entorno global.

Dentro de los competidores está el grupo de los denominados BRICS formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Recientemente los economistas han detectado otro grupo: el MINT formado por México, Indonesia, Nigeria y Turquía.

¿Qué puede impedir que México ocupe el lugar que le corresponde en esta orquesta internacional?

En la parte económica: un modelo fallido, incapaz de generar el desarrollo del mercado interno y manteniendo la dependencia del mercado externo.

En la competitividad del mercado externo: la carencia de tecnología e infraestructura generadora de eficiencias. Nuestros competidores tienen programas claros de inversión a largo plazo en infraestructura, apoyados por todos los sectores de la economía o al menos una gran parte.

En lo referente a la eficiencia organizativa y laboral: México tiene que cambiar su modelo de competitividad basado casi exclusivamente en bajos salarios a los trabajadores, por uno que haga énfasis en el buen gobierno, la salud, la educación y el trabajo productivo bien remunerado. La precarización del ingreso del trabajador promedio ha continuado y en las últimas dos décadas, su poder adquisitivo solo ha sido levemente compensado por el acceso a crédito, claro está, a menor ingreso, mayor costo financiero.

Un aspecto muy importante: no se han concretado esfuerzos reales para disminuir el creciente sector informal, donde se han observado algunos avances y pasos para atrás. Este sector se caracteriza por su bajo ingreso, baja capacitación y nula contribución fiscal. Un país competitivo a nivel global requiere un cambio drástico en esta situación.

La extendida corrupción en el país, genera costos e ineficiencias. Se requiere combatir de manera frontal.


Adicionalmente, para lograr un lugar preponderante en la economía global se requiere de gente preparada, ejecutivos y técnicos capaces de enfrentar los desafíos que implica la competencia contra todos estos países.


Se ha dado un gran paso al publicar las reformas legislativas que desde hace un par de décadas se percibían como impostergables, sin embargo, aún está por verse si la falta de eficacia para lograr la implantación de las reformas educativa, laboral y financiera, tiene una suerte diferente al ejecutar las reformas de comunicaciones y energética, definitivamente las más relevantes y las únicas capaces de revertir los efectos nocivos de la reforma fiscal.


La reciente revisión del pronóstico de crecimiento por parte del Banco de México, manda un mensaje de cautela en cuanto a las perspectivas económicas del país a corto plazo y si bien el nuevo intervalo de Banxico, ubicado entre 2 y 2.8 para el PIB de 2014, nos indica un moderado crecimiento, también nos dice que se prevé un mejor cierre del año, comparado a 2013, lo cual es una buena noticia con miras a 2015.

Los años venideros, lo que resta del sexenio, serán determinantes para sentar las bases del crecimiento económico del país a futuro. Las reformas constitucionales recién aprobadas ayudan a elevar la confianza sobre el futuro económico del país y nos hacen pensar en una mayor productividad y competitividad nacional, pero aún hay tareas pendientes para que todo ello se refleje en mejores fuentes de empleo, salarios, crecimiento potencial y clima de inversión.

Todo ello requiere de un análisis serio y conclusiones trascendentales que precisamente haremos en el XI Foro Nacional IMEF del Valle de Toluca, a efectuarse el próximo 24 de septiembre, donde participarán analistas, empresarios, legisladores y moderadores especialistas en la materia, con el fin de concluir si México está preparado para ser una potencia global en la próxima década. Esperamos que puedan acompañarnos. Mayores informes en www.imef.org.mx