Opinión

México: otra historia que contar

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ME. México: otra historia que contar.

Davos.– El Foro Económico Mundial de Davos ilustra la naturaleza del cambio que se ha generado en la percepción sobre México en los últimos meses.

En enero de 2014, el presidente Peña era una de las figuras que despertaban gran expectación debido a que México era quizá la única nación emergente que había emprendido un programa de reformas estructurales de gran aliento.

Si nos comparábamos con el mundo, el país tenía grandes ventajas.

La narrativa del presidente de México, así como de otros funcionarios y empresarios que acudieron, era la de las reformas en proceso, pese a que no estaba ausente la temática de la preocupación sobre la inseguridad.

Este año, en materia de las reformas estructurales que formaban parte de la narrativa de México, incluso se ha avanzado más. El año pasado faltaban algunos cambios legales y reglamentarios, que ya se efectuaron.

Empero, en esta ocasión, ya no tuvo el mismo impacto la narrativa de las reformas.

Lo que domina en la visión sobre México son las interrogantes sobre la inseguridad y violencia; los conflictos de interés; la corrupción… y las reformas. Pero éstas ya no como el eje de la historia que se cuenta sobre nuestro país.

Pero lo peor de todo es que nada cambió esencialmente en la realidad.

Desafortunadamente, los asesinatos masivos realizados por los cárteles de la droga (como en Ayotzinapa) ya ocurrían; los posibles conflictos de interés ya existían; la ‘narcopolítica’ era muy activa en entidades como Michoacán o Tamaulipas.

Lo que pasó es que se conjugaron las circunstancias para formar en la percepción una “tormenta perfecta”.

Y no se han producido los cambios que puedan permitir la construcción de otra narrativa.

Pareciera, en ocasiones, que existe la idea de que el tiempo por sí mismo va a cambiar la percepción.

No es así. O, al menos, no en los tiempos en los que se requiere para que se empiece a contar otra historia sobre México.

Ignoro cuáles han sido las valoraciones que se han hecho para no cambiar nada en lo esencial.

Pero, cada semana que transcurre, cada reunión internacional en la que no se percibe al país como aquel del que se hablaba hasta septiembre del año pasado, implica un costo y una oportunidad perdida.

Déjeme ponerle un ejemplo de un tema que hoy da vueltas: los problemas con las finanzas públicas para 2016 y los eventuales recortes.

Podría comunicarse que el gobierno va a aprovechar la necesidad de ajustar el gasto para eficientarlo, para hacer una reingeniería de los egresos públicos y concentrar los recursos en aquellos rubros de más impacto para el crecimiento y la equidad, en lugar de hablar sólo de la disciplina de las finanzas públicas.

La encuesta Parametría-EL FINANCIERO que se publicó esta semana en estas páginas, sobre las intenciones de voto de los ciudadanos, da cuenta de que Morena (prácticamente sin hacer campañas y sin poner en el estrado a López Obrador), ya tiene 10 por ciento de la intención de voto.

Como van la cosas, pareciera estarse ‘pavimentando’ el camino para que AMLO tenga posibilidad de ganar en 2018.

¿Será que es lo que se quiere?

Twitter: @E_Q_

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