Opinión

México, lugar 61

 
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En el operativo, detalló la SSP, participa la Policía Auxiliar, la Policía Bancaria e Industrial, el Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas, así como cuatro helicópteros Cóndores de la SSPDF, entre otros agrupamientos. (Foto: Braulio Tenorio)

La semana pasada el WEF hizo público su reporte global de competitividad 2014-2015 en el que México cayó 6 lugares, pasando del lugar 55 al 61, el más bajo desde 2011 en el que obtuvo el lugar 58. ¿Qué pasa en nuestro país, que después de reformas estructurales tan importantes y necesarias, México pierde sitios en la tabla mundial de la competitividad?

No cabe duda que las reformas energética, de telecomunicaciones, financiera, laboral y la de educación, principalmente, han desatado un proceso de mayor competencia en dichas áreas del desarrollo económico y social de México. Sin embargo, nuestro país retrocede frente a otras naciones.

El índice de competitividad del WEF se calcula con base en 12 pilares; uno de ellos, con un peso de 25 por ciento de la calificación final, es el de instituciones. De éste porcentaje, un 75 por ciento es la evaluación de las instituciones públicas y el otro 25 por ciento las privadas. En este pilar está nuestro talón de Aquiles. Somos el país 102, de 144. México sale muy mal evaluado en la confianza en los políticos (lugar 114); peso de regulación del gobierno (lugar 118); favoritismo en decisiones de funcionarios de gobierno (lugar 99); comportamiento ético de las empresas privadas (lugar 102).

Además, en temas de inseguridad y crimen organizado ocupamos lugares muy cercanos al final de la tabla mundial, como uno de los países en el mundo donde la violencia y la inseguridad tienen mayor costo en la competitividad de la economía.

Todo esto representa una enorme oportunidad. Si México fortalece sus instituciones de justicia, Estado de derecho y anticorrupción, nuestro país podría estar en las 40 economías más competitivas del mundo. Más cerca de países como Chile, España y Portugal que ocupan el lugar 33, 35 y 36 respectivamente; y en la cancha de Polonia, Panamá y Costa Rica, que son el 43, 48 y 51 del índice de competitividad. En síntesis, nos cuesta muy cara nuestra incapacidad con cumplir y hacer cumplir la ley. ¿De verdad somos incapaces de lograrlo?

Twitter:@julio_madrazo

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