Opinión

México, el más desigual entre los desiguales

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El gran problema de México son la desigualdad económica y la concentración del ingreso, más que la pobreza, que de suyo es un problema social histórico.

La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2014 revela una pérdida de ingresos de los hogares mexicanos en los últimos dos años, que coinciden con los primeros dos del gobierno de Enrique Peña.

El ingreso corriente promedio por hogar se ubicó en 13 mil 240 pesos mensuales a precios de 2014, monto 3.5 por ciento inferior al de 2012. Además de esa caída, el ingreso está 14.2 por ciento por debajo del nivel que tenía en 2008, de 15 mil 428 pesos mensuales.

Los hogares con ingresos más altos perciben 46 mil 928 pesos mensuales, mientras que los más pobres sólo reciben dos mil 572 pesos.

El ingreso de estos últimos –ubicados en el decil I de población donde está el 10 por ciento de los hogares más pobres– aumentó 2.1 por ciento respecto a 2012.

De hecho, fue el único decil que registró un crecimiento en su ingreso real, según las cifras del Inegi.

Sin embargo, la clase media en México fue la que sufrió la mayor pérdida de ingresos en términos reales.

El ingreso de los hogares ubicados en los deciles V, VI, VII y VIII –los más cercanos a la clase media– cayó 3.6, 4.2, 5.7 y 6.1 por ciento, respectivamente, en relación con 2012.

Pero si la comparación se hace con 2008, la pérdida es mucho mayor, de 10, 12.2, 14.8 y 15.9 por ciento, en ese mismo orden.

Si bien esos hogares tienen ingresos más elevados, están “empobreciéndose” al considerar que su ingreso real viene a la baja desde 2008.

Algunos analistas atribuyen la caída de los ingresos en el periodo 2012-2014 al débil crecimiento de la economía mexicana, así como al efecto de la reforma fiscal que entró en vigor el año pasado.

Otro de los resultados que arroja la ENIGH 2014 es la confirmación de que México mantiene una alta desigualdad en la distribución del ingreso, que lo pone como el país más desigual de los 35 miembros de la OCDE.

El 10 por ciento de los hogares más pobres del país –los del decil I– recibió sólo 1.9 por ciento del ingreso corriente total. Por el contrario, el 10 por ciento de los hogares más ricos –ubicados en el decil X– concentró 35.4 por ciento del ingreso, aunque en términos generales la concentración del ingreso no aumentó, se mantiene en los mismos niveles de hace dos años.

La brecha de ingresos entre los hogares más ricos y los más pobres caracteriza a México como uno de los países con más desigualdad económica no sólo de la OCDE, sino del mundo.

La desigualdad y la concentración están limitando los avances en el combate a la pobreza, como lo corroborarán los datos que mañana publicará el Coneval.

El combate a la pobreza debe partir de reducir las desigualdades para acercar a los más rezagados con el resto de la población.

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