Opinión

Mérida es el peor lugar para vivir… si eres diabético

 
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Mérida es el peor lugar para vivir…  si eres diabético.

Más vale huir del azúcar. Escapar de la 'cuba' y de aquello que nos traiga un hígado graso o de plano diabetes.

Ya atrapado, uno puede caer en el mejor de los casos en Puebla, cuyos hospitales aprobaron de panzazo, o en un mediocre hospital de la Ciudad de México. En el peor, en el bello Yucatán.

La conclusión es de una profunda investigación pagada en buena medida por Carlos Slim. Uno puede asumir que no se desperdició el dinero. El equipo visitó más de 10 mil clínicas para preguntar a los pacientes cómo los atienden.

Va este ejemplo por si pretende jubilarse en el sureste nacional: en el Centro de Salud Mérida a los diagnosticados con diabetes no se les hace medición anual de hemoglobina glucosilada. Los cajones y computadoras sólo guardan cuatro de cada 10 expedientes completos de los pacientes que atiende.

La gran mayoría, de plano, no regresa a la clínica.

Después de los yucatecos, los peor atendidos son los oriundos de Veracruz, Sonora, Guerrero y Chiapas. Todos sus gobernadores recibieron dinero federal para atender problemas de salud. Si usted encuentra a Javier Duarte, Guillermo Padrés o Ángel Aguirre, pregúnteles mejor sobre futbol. A Manuel Velasco tómele una foto.

A decir de quienes viven con diabetes, el gobierno tiene un 58, del cero al 100, en la atención de su enfermedad. Atención pagada, por cierto, con ese extra que nos cobran vía gasolina o ajustes en el ISR. Para eso estamos, faltaba más.

“Lo que el ICAD nos está diciendo es que hacemos un trabajo mediocre o malo en la atención y el cuidado de quienes ya padecen diabetes”, expuso Julio Madrazo la semana pasada aquí en EL FINANCIERO.

¿Qué es el ICAD? El Índice de Calidad en la Atención de la Diabetes en México. Lo elaboró el Observatorio Mexicano de Enfermedades no Transmisibles (OMENT) albergado en la Universidad Autónoma de Nuevo León. La de los Tigres. Alere Flammam Veritatis. Esa casa de estudios trabajó por y con la Fundación Slim.

¿La mejor clínica para atenderse de diabetes en el país según el ICAD del OMENT? La San Sebastián de Aparicio, Puebla. Sacó un 86.

Vamos ahora a lo de las empresas. Éstas saben que el sistema de salud público cascabelea.

Ya casi nadie recuerda, para eso está la historia: Había una vez en la que Grupo Casa Saba compró Farmacias Benavides, que alguna vez fue una empresa familiar regiomontana.

Luego Moisés Saba Ades, heredero de Isaac Saba Raffoul, la vendió a unos ingleses: Walgreens Boots Alliance, los dueños de los Walgreen’s en Estados Unidos, para mayor referencia. Casa Saba es ahora un recuerdo y los ingleses abren dos farmacias Benavides por semana en México:

“La inversión en tiendas incluyó más de 100 aperturas en México, que continúa como un área de concentración para nuestra expansión” dijo la semana pasada George Fairweather, director de finanzas de la compañía.

Él no se manda solo en esa empresa con ingresos por 117 mil millones de dólares anuales. El doble de América Móvil, por ejemplo.

Los dueños de farmacias Benavides echan toda la carne al asador.

“Operamos la cadena de farmacias líder en México bajo el nombre de Farmacias Benavides y en Chile bajo el nombre de Farmacias Ahumada. En total, operamos más de cuatro mil 500 farmacias en nuestras operaciones menudistas en ocho países”, expuso Stefano Pessina, director general de la empresa.

“Estamos enfocados en aumentar nuestra presencia en Latinoamérica, más específicamente en México”, dijo en enero.

También está Yza, la marca de FEMSA que crece como sus Oxxo y de la cual hay una sucursal justamente enfrente del Centro de Salud Mérida, en esa hermosa ciudad, el mejor lugar de México para vivir, pero no para diabéticos.

Twitter: @ruiztorre

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