Opinión

Mercado interno: ¿desaceleración o caída?

 
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Desaceleración. (Especial)

Las ventas de automóviles cayeron nuevamente en octubre. En esta ocasión, el descenso fue de 10.2 por ciento y acumularon su quinto retroceso al hilo.

Para las cifras acumuladas de junio a octubre, el resultado es un descenso de 8.1 por ciento en la venta de vehículos que en el mismo periodo del año previo.

Ya no se trata de un fenómeno puntual derivado de un hecho imprevisto, como los sismos o huracanes, o de algún ajuste en la programación de las armadoras. Ya existe una tendencia clara a la baja.

La pregunta que debemos hacernos es si ésta se va a prolongar por varios meses más o si ya estamos tocando piso y tendremos un mejor 2018.

Hay un hecho que hemos reseñado en esta columna desde hace meses: la desaceleración del mercado interno. La duda es si se mantendrá exclusivamente como desaceleración temporal o si otras variables seguirán la tendencia del mercado doméstico de autos, como en el caso de las ventas comerciales.

A mi parecer, lo determinante para dar una respuesta a esa interrogante es si tendremos una etapa prolongada de incertidumbre o si ésta tenderá gradualmente a diluirse.

Si las negociaciones del TLCAN se reencauzan y se ve la perspectiva de un acuerdo; si los términos de la reforma fiscal de Trump no resultan tan agresivos como lo que se ve en primera instancia; si las tasas de interés en EU no suben en demasía; si el proceso electoral conduce a que tengan competitividad candidatos que son proclives a la continuidad de las reformas; probablemente la incertidumbre podría empezar a acotarse.

Y ese conjunto de factores no está tan distante.

Lejos de mandar al diablo las negociaciones del TLCAN –parafraseando a quien ya saben– los norteamericanos siguen en la mesa y con voluntad de negociar.

Así que un final mejor que lo esperado no es una probabilidad remota.

Respecto a la reforma fiscal de Trump, el tema central es que el acuerdo presupuestal al que llegaron no va a alcanzar para una reducción como la prevista, por lo que es probable que tenga que limitarse, teniendo un menor impacto sobre México, pero permitiendo a Trump cosechar un triunfo político que quizás le quite presión a la renegociación del TLCAN.

Respecto a las tasas de interés en EU, la nominación de Jerome Powell a la presidencia de la Fed, tranquiliza, pues todo indica que seguirá la prudencia en el alza de tasas de interés.

Finalmente, en el tema político local faltan muchas piezas por acomodarse.

Sin embargo, el hecho de que un candidato que ha hecho campaña solo –AMLO– no haya logrado una ventaja mayor a la que la mayoría de las encuestas le reconocen, hace pensar que es factible que en cuanto haya candidatos de otras fuerzas, particularmente del PRI y del Frente (o de los partidos que lo integran) la contienda se cierre.

En suma, cuando se ve este conjunto de factores con detalle, se percibe que el escenario de una reducción de la incertidumbre no es algo que sea sólo un buen deseo, sino que tiene una probabilidad significativa.

Ya no es evitable la desaceleración del mercado interno, pues ya está ocurriendo, pero sí es evitable que se convierta en una tendencia a la baja.

Twitter: @E_Q_

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