Opinión

¿Mentir para vivir o robar para lucrar?

Empresario mexicano demanda a Televisa de Emilio Azcárraga por haber usado indebidamente nombre de telenovela cuyos derechos se encontraban registrados con anterioridad en favor del hoy quejoso.

Antes de dar los detalles, solicito al lector (a) que se remita al final de la columna donde apunto algunos elementos prudentes en el tema que se trata. Desde luego que puede hacerlo al final de la lectura de la columna en su parte fundamental.

El caso es que el ahora quejoso desarrolló labores profesionales durante gran parte de su vida productiva hasta el momento como encargado o involucrado en área de ventas de varias empresas grandes en varias industrias relevantes en México.

Transcurrido el término del año 2002, y a partir de su experiencia, decide escribir un libro que tituló “LAYING FOR LIVING” y que fue registrado en la Oficina de Registros de Autor ante el Congreso de los Estados Unidos porque inicialmente se pensaba aprovechar el mercado estadounidense para realizar la venta de la obra como obra impresa y como serie de televisión.

Eso sucedió en Marzo del 2007. La obra destaca la manera en que los vendedores son empujados a mentir con tal de lograr cerrar ventas.

Para Mayo de ese año el demandante realiza como guión televisivo la obra que registró ante el Instituto Nacional de Derechos de Autor.
En junio del 2007 inicia su vía crusis en su intento de venderle la obra, primero, a Televisión Azteca, empresa a la que entrega los primeros 5 capítulos de una telenovela con el nombre “Mentir para Vivir”. La empresa solicitaron conocer la obra completa con detalles de cómo terminaba al final de sus más de 100 capítulos.

Finalmente no llegaron a ningún acuerdo las partes y la idea de que Televisión Azteca comprara los libretos y los produjera no pudo concretarse.

No obstante, ante la presencia de otras perspectivas de vender la obra a otras empresas, el quejoso solicita la Reserva de Derechos sobre el título de la telenovela ya como título a usar como programa de televisión. En 2012, ante la perspectiva de vender la obra en Estados Unidos para uso televisivo también registra el nombre tanto en INDAUTOR y ante el IMPI, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. La reserva quedó registrado bajo el número 04-2013-0221104430600-201 el 27 de febrero del año anterior.

La obra quedó debida y totalmente protegida en materia de derechos de uso tanto en Estados Unidos como en México. El empresario Ricardo Valadez Jiménez Pons era el único propietario tanto de la obra como del nombre del libro o libretos derivados de la obra literaria.

En 2013 el propietario del título se percata de que Televisa lanzaría al aire una telenovela con el nombre precisamente de su registro concedido por las autoridades tanto en Estados Unidos como en México.

La telenovela fue transmitida de lunes a viernes por las noches en Canal 2 de Televisa entre el 3 de junio y el 20 de octubre y tomada por diez países.

La producción fue asignada a Rossy Ocampo con Guión original de María Zaratini y se filmó fundamentalmente en Hermosillo Sonora. La obra reunió a actores de la talla de David Zepeda, Marylin Villanueva, Diego Olivera, Alberto Agnesi, Juan Carlos Barreto, Leticia Perdigón y Alejandro Tomasini entre otros.

Días antes de que fuera iniciada la serie se informó a Televisa por conducto del Notario 42 Godínez Viera que los derechos de propiedad de “Mentir para Vivir” eran propiedad de un empresario que solicitaba el no uso del título. En ese aviso se INVITABA a Televisa a no usar el nombre de la telenovela.

Televisa decidió continuar con el nombre y con su intención de transmitirla al aire y decide también no acercarse al propietario del nombre para ningún efecto. Continuó con sus planes de transmisión.

La demanda en contra de Televisa, POR EL USO DEL NOMBRE de la telenovela se presentó en septiembre del año pasado. La misma persona que recibió la notificación días antes del inicio de transmisión de la telenovela recibió meses posteriores la demanda, aunque se negó a recibir la notificación de la demanda.

La negativa de recibir la demanda se argumentó porque el aviso de demanda se entregó en una puerta y no en otra. Es decir; sobre avenida Chapultepec hay dos puertas juntas. Una es la puerta que corresponde al número 18 de Avenida Chapultepec y la otra de la puerta 28 de la misma calle. Como el aviso de la demanda estaba registrada en un número y no en el otro, argumento suficiente para no recibir el documento.

La persona que determinó no recibir el aviso de demanda fue la misma que recibió la advertencia de no usar el nombre de la telenovela.

Mientras Televisa negaba recepción de notificación de demanda procedió a registrar el nombre de la telenovela en la categoría de CABEZA DE COLUMNA ante las autoridades de INDAUTOR.

Más adelante también registrarían el nombre como OBRA PICTÓRICA.

Lo evidente es que el derecho del nombre en cuestión es derecho exclusivo del quejoso. La parte que demanda NO DEMANDA TELEVISA por el CONTENIDO DE LA OBRA sino por el uso del nombre en la telenovela.

El proceso legal continúa. Dicen conocedores de este tipo de litigios que lo más seguro es que Televisa por un lamentable error haya olvidado cubrir el expediente de registrar el nombre de la telenovela o que avisado horas antes del inicio de transmisión haya desestimado la consecuencia de iniciar la transmisión a sabiendas de que el nombre de la telenovela pertenecía a un particular.

Cierta una cosa u otra, lo cierto es que la demanda transcurre y que si los particulares no llegan a acuerdo alguno –las pláticas no se han iniciado siquiera- será la ley quien determine qué parte tiene derechos y la dimensión de las consecuencias por haber hecho uso de un bien del que no se contaba con registros de derechos de autor.

Vale señalar que la ley dicta que el cálculo de los daños causados la ley lo fija en el 40% de los ingresos obtenidos relacionados al derecho ilegalmente explotado, en este caso el cálculo tendría que ser el 40% de la publicidad vendida por Televisa en ese programa. El juicio está en la mitad de la primera instancia. Se calcula que concluya este año, y medio año más del siguiente para la apelación y el amparo.

¡Ups!

Correo: direccion@universopyme.com.mx

Aclaración: el autor de esta columna fue entre 1997 y 2003 Director de Información Financiera de los Noticiarios de Televisa tiempo durante el cual recibió, durante el período, un trato amable, cordial e incluso comedido del grueso de los funcionarios de su nivel o incluso superior. En lo particular de Emilio Azcárraga el trato fue en extremo respetuoso y gentil lamentando hasta la fecha el hecho de que la estructura que rodea al directivo hayan cerrado las puertas a la posibilidad de agradecer la oportunidad de haber trabajado en esa empresa, como dicta la más de la elemental decencia en el protocolo de una persona educada.

No obstante, en ningún momento el autor considera que por lo anterior deba de omitir el trato de temas en los que la empresa aludida se encuentre involucrada, sobre todo cuando el asunto involucra a un empresario de pequeña talla, temas que lo remontan a intereses de una Pyme.