Opinión

Medina Mora, el ministro cuestionado

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Medina Mora es electo ministro de la SCJN. (Cuartoscuro)

Eduardo Medina Mora ocupó ayer los primeros cuatro minutos de su participación ante el Pleno del Senado de la República, que estaba a punto de elegirle como ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para intentar una especie de justificación ante los cuestionamientos que sobre su candidatura más se repitieron en las últimas semanas.

Fue en esa intervención la imagen viva de quien llega al máximo tribunal del país no encumbrado, no en medio de un reconocimiento generalizado, sino a pesar de los cuestionamientos de decenas de miles de personas.

Prefirió justificarse antes que explicarse. Se refugió en una retórica sin alma, pronunciada de manera nerviosa y trastabillante, con la que repitió un yo no fui, un yo todo lo he hecho bien.

Que el mundo vio graves problemas de derechos humanos en Atenco y en Oaxaca… "A mí en las resoluciones de la Corte -clamó- no se me encontró responsable". Alguien investigado por la Corte ahora va a ocupar un asiento en la Corte... Bien, México.

Que hay documentos estadounidenses que evidencian que la PGR por él presidida tuvo conocimiento de programas asesinos de introducción de armas a nuestro país para criminales… "A mí el Departamento de Justicia de Estados Unidos me eximió". Sí, para probar su inocencia el nuevo juzgador recurrió a una oficina de la nación que en los cables de Wikileaks se manifestó complacida por la cooperación que tuvo Medina Mora con la Unión Americana. Entre otros temas, le encomiaban por no cuestionar la cultura de las armas del vecino del norte.

Que Jacinta Francisco Marcial estuvo años injustamente encarcelada, acusada del monumental y absurdo delito de secuestro de seis policías de la AFI… Ahora resulta, nos enteramos según lo que dijo ayer el nuevo ministro en el Pleno del Senado, que fue él quien hizo posible la liberación de esa abuela otomí. Que fue su oficina la que posibilitó que en algo se hiciera justicia a Jacinta al no insistir la fiscalía en sus conclusiones acusatorias. Sería muy entretenido ver y escuchar cómo explica Medina Mora este giro de la historia legal de nuestro país a doña Olga Sánchez Cordero, ni más ni menos que su ahora compañera en la SCJN, y quien en 2010 fue la ministra ponente de la causa que
-nosotros creíamos hasta este martes- en abril de aquel año abrió las rejas de la cárcel, al otorgarle un amparo a doña Jacinta.

Y así se siguió Medina Mora. Lo que mal comenzó terminó igual: "La Corte me concedió la razón en 98 de los casos de inconstitucionalidad", argumentó. Qué más da si uno de los casos que perdió, afortunadamente para todos, fue ese donde su causa era en contra del derecho de las mujeres a decidir.

Al final, en esta sesión que quedará para la historia de la sumisión del Poder Legislativo ante un presidente priista, Medina Mora habló de construir instituciones fuertes y creíbles al servicio de la gente. Y quiso dar cátedra al decir que la legitimidad depende de la efectividad. Precisamente si algo se le criticó estos días fue el haber sido poco efectivo en la PGR.

Encarrerado, con algo más de dominio del ritmo de sus palabras, Medina Mora concluyó su discurso prometiendo trabajar para que la Corte amplíe su autonomía y preserve su independencia… Eso dijo el ministro impuesto por Peña Nieto, su partido, sus satélites y el PAN. Hay días así.

Twitter: @SalCamarena

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