Opinión

Meade y Hacienda, cinco años después

 
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Meade y Hacienda, cinco años después.

El Paquete Económico propuesto por el Ejecutivo federal para 2017 no será el primero que el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, tenga que defender y negociar en el Congreso de la Unión sin haberlo confeccionado él.

Ya lo hizo con el Paquete Presupuestal para 2012, que todavía presentó el entonces secretario de Hacienda, Ernesto Cordero.

El hoy senador panista lo recordó así: “fíjate una coincidencia, (Meade) llega (a Hacienda) exactamente cinco años después”.

Cordero le contó a este reportero que “yo presenté mi renuncia después de entregar el Paquete Económico”.

En efecto, Cordero presentó la propuesta de Paquete Presupuestal para 2012 el 8 de septiembre de 2011 y renunció un día después, siendo sustituido por Meade.

Éste fue designado secretario de Hacienda por segunda vez el pasado 7 de septiembre y un día después presentó el Paquete Económico, que confeccionó el equipo de Luis Videgaray.

“Cinco años exactamente después llega (Meade), en una situación distinta, hay que decirlo”, afirmó el senador panista.

“En aquel momento la economía crecía al 4-5 por ciento y había condiciones de gobernabilidad evidentes en el país, lamentablemente hoy no es así; pero aun así, yo estoy absolutamente convencido de que José Antonio Meade va a dar muy buenos resultados”, dijo Cordero.

Ciertamente las condiciones son distintas, pues en 2011 la economía mexicana creció 4.0 por ciento, lo mismo que en 2012.

La previsión de crecimiento económico para 2017 es de 2.5 por ciento, que es el punto medio del rango de 2.0 a 3.0 ciento propuesto y que está en línea con las expectativas del sector privado.

La perspectiva de crecimiento para 2017 del consenso de analistas en la Encuesta Banamex publicada la semana pasada es también de 2.5 por ciento.

No es mucho más que el crecimiento del PIB esperado para este año: 2.2 por ciento, según los analistas, o 2.3 por ciento, de acuerdo con Hacienda.

En este momento lo que está en juego, más que el crecimiento, es la estabilidad económica del país en los próximos años.

La responsabilidad fiscal es uno de los soportes de la estabilidad.

El deterioro de las finanzas públicas en los últimos años, que pone en riesgo la calificación crediticia de México, hace necesario cumplir con el proceso de consolidación fiscal.

El Paquete Presupuestal para 2017 propone un superávit primario –la diferencia entre los ingresos y el gasto total sin considerar el pago de intereses de la deuda– de 0.4 por ciento del PIB, que sería el primero desde 2008.

Alcanzar esa meta requiere un ajuste al gasto por un monto de 239.7 mil millones de pesos, equivalente a 1.2 por ciento del PIB respecto al Presupuesto aprobado en 2016.

El recorte al gasto no causará un efecto recesivo sobre la economía, pues de ese monto 169.4 mil millones de pesos ya se aplicaron y sólo se requiere un ajuste adicional de 70.3 mil millones.

Como expusieron los analistas de Banamex, las metas de balance fiscal están establecidas. El reto de Meade es cumplir para entregar buenos resultados, como confía Cordero que lo hará.

Twitter: @VictorPiz

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