Opinión

¿Más cerca de 2.2 o de 3.2 por ciento?

 
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Módulo especial Enrique Quintana crecimiento. (ESPECIAL)

¿De qué va a depender que el crecimiento de este año esté más cerca de 3.2 que de 2.2 por ciento?

El rango definido por Hacienda (2.2–3.2 por ciento) o el previo de 2.0 a 3.0 de Banco de México, fijan un piso y un techo.

Aunque hay muchos factores que van a pesar en el resultado final, a mi parecer hay tres que son definitivos: el crecimiento de la industria en EU; la confianza de los consumidores e inversionistas en México, y la producción y precio del petróleo.

Vamos por partes.

1.- La industria en EU
Cuando se hicieron los pronósticos oficiales en septiembre del año pasado, la producción industrial de Estados Unidos (EU) crecía a una tasa de 4.3 por ciento. El dato más reciente, el de abril, registró un ritmo de 1.9 por ciento, es decir, menos de la mitad.

Como resultado de lo anterior, se han desacelerado las exportaciones de manufacturas. En el último trimestre del año pasado la tasa anual promedio fue de 9.7 por ciento, mientras que en el primer trimestre del año fue de 6.0 por ciento.

No hay certeza plena de si la desaceleración industrial del primer trimestre fue debido a factores temporales (como el clima) o si se trata de un fenómeno cuya permanencia pueda ser mayor. Hasta que tengamos claridad con nuevos datos para abril y mayo, se podrá anticipar el efecto.

2.- La confianza de consumidores e inversionistas
Le hemos explicado con abundancia en este espacio que hubo buenos datos para el mercado interno en el primer trimestre del año, derivados sobre todo del crecimiento del empleo y del leve aumento del salario real. Sin embargo, la confianza del consumidor, con datos desestacionalizados, se colocó en abril en un nivel 2.0 por ciento por debajo de que mantenía al cierre del año pasado.

En el caso del índice de confianza empresarial del sector manufacturero (también con datos desestacionalizados), en abril estuvo 4.1 por ciento por debajo de la cifra de diciembre.

Si elementos de incertidumbre como las interrogantes respecto a la instrumentación de las reformas, los resultados del proceso electoral, la panorámica de las tasas de interés en EU, se van resolviendo, es probable que la cautela visible en estos indicadores también se elimine y la confianza mejore. Si persisten, entonces las expectativas seguirán gravitando en sentido negativo.

3.- La caída petrolera
La “minería petrolera”, que mide la producción y extracción de crudo, cayó en el primer trimestre del año 5.8 por ciento y fue la principal responsable de una baja de 5.0 por ciento en la actividad minera. Si se mantuviera el descenso de la producción y precios del crudo, entonces también sería otro factor que empujaría a la baja a la actividad económica. Para el segundo semestre, simplemente por una base de comparación más baja, es probable que se atempere este descenso. Los mejores precios del crudo en las semanas recientes quizá pudieran también moderar la caída en el segundo trimestre.

Como ve, necesitamos aún señales más claras para saber si el PIB de este año está más cerca de 2.2 o de 3.2 por ciento.

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