Opinión

Manejo de riesgos financieros ante la volatilidad actual

 
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dólar

Por Pablo Girón.

Miembro del Comité Técnico Nacional de Finanzas Corporativas del IMEF.

México enfrenta hoy a un dólar posicionado en máximos históricos. Nuestra moneda se ha depreciado 25% frente a la divisa verde desde el cierre de 2014 (nótese que en el ´94, el dólar se fue al 119% en tan solo 80 días y en 2009, se incrementó 46% en medio año). El IPC también ha tenido un rendimiento negativo del 3.53% en el mismo período. Sin embargo, México ha mostrado cierta estabilidad y fortaleza económica que muchos desconocen y que se explica a continuación.

Hoy en día, México es visto por los inversionistas extranjeros como un país con un futuro prometedor y es el más elegido para invertir entre los países emergentes. La inflación del 2015 estuvo en su mínimo histórico, los datos de desempleo son optimistas y sectores como el automotriz registran crecimientos nunca antes vistos.

Entonces, ¿por qué vimos el tipo de cambio arriba de 18.50 pesos por dólar y el petróleo a niveles por abajo de 20 dólares por barril?

Hay muchos factores macroeconómicos que afectan directamente a México y a otras economías emergentes, pero de los países latinoamericanos afectados, es el que menor impacto ha mostrado contemplando en conjunto variables como el PIB, IPC, balanza fiscal y riesgo país.

El primer factor que provoca hoy en día la incertidumbre financiera, es el mismo Estados Unidos, que ha salido de la crisis hipotecaria de 2008 y registra excelentes datos que muestran estabilidad. Su actividad económica comienza a generar confianza de nuevo y por tal razón es común que inversionistas que tenían su dinero en México y otros países, hayan regresado a creer e invertir en dicho país.

El segundo factor, claramente es el precio del petróleo. Esto se debe principalmente a la desaceleración de los últimos dos años de China, país que está pasando por momentos difíciles. Se está extrayendo en el mundo más petróleo del que se demanda, con la consecuente reducción de su precio. Aun así, el gobierno mexicano ha contratado derivados que fijan el precio de venta en 49 dólares por barril para todo 2016, mientras que los costos por extracción son, según Pemex, de aproximadamente 10 dólares por barril. A inicios de 2015 se decía que el costo era de 23 dólares, y lo que es un hecho es que están por abajo de muchos otros países.

El último de los principales factores de desestabilización en México, es la incertidumbre sobre el Sistema de Reserva Federal en Estados Unidos (FED). A finales del año pasado, Janet Yellen, Presidenta de la FED comentó que subirían paulatinamente las tasas de interés, esperando un incremento del 1% a lo largo del año conforme vaya creciendo la inflación. Si esto ocurre, es un factor más para que los inversionistas decidan invertir en Estados Unidos, esperando un mayor rendimiento en instrumentos gubernamentales sin riesgo. Por ello, México deberá subir también las tasas, buscando retener y atraer inversionistas. Esto también tiene efectos en los créditos, pues serán más caros.

¿Cómo debemos actuar ante este escenario? La prudencia y el conocimiento de los riesgos y cómo cubrirlos son un buen paso. Una opción es el acercamiento a empresas de asesoría integral, que analizan los riesgos financieros a los que la compañía está expuesta día a día, asegurando un precio justo en el “seguro financiero” o derivado con las instituciones financieras más reconocidas.

Además, le dan mucho peso a la capacitación constante de la empresa para que entiendan los pros y contras de cada instrumento, hasta la contratación y valuación de sus derivados.

Es fundamental entender la estrategia y modelo del negocio para presentar una valuación completa, sustentar los flujos proyectados y valuación de los activos intangibles.

Ante circunstancias históricas de tanta incertidumbre, la mejor planeación es la preparación de diversos escenarios con diferentes alternativas de precios, los cuales puedan enfrentar y cubrir, siempre y cuando sea rentable.

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