Opinión

Mancera, Alfaro y Velasco: claves en 2018

 
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Mancera, Alfaro y Velasco: claves en 2018.

En las elecciones presidenciales no todos los estados son iguales.

Por ejemplo, en 2012 la entidad en la que se emitieron más votos fue el Estado de México con 10.25 millones, 22 veces más que en Colima, donde fueron 457 mil.

En ese año, el candidato del PRI obtuvo en esa entidad 619 mil votos más que los recibidos entonces por AMLO, como candidato del PRD.

El Edomex fue la segunda entidad en la que la diferencia de votos a favor del entonces candidato del PRI fue mayor, sólo por abajo del estado de Guanajuato.

Si las tendencias que las encuestas marcan ahora se mantienen hasta el próximo año, en el Edomex esta diferencia será mínima o incluso podría no existir en caso de que Morena se convierta en la fuerza política número uno de la entidad.

En tercer lugar, la entidad con mayor diferencia hacia el candidato del PRI fue Jalisco, con 576 mil votos. Sin embargo, en las elecciones del 2015, si se suman los votos de Movimiento Ciudadano a los de Morena, ya son muy cercanos a los que obtuvieron el PRI y sus aliados, así que en esa entidad también esa diferencia se diluiría probablemente para 2018 si Enrique Alfaro decide respaldar a AMLO.

La siguiente entidad en la cual la diferencia de votos favoreció más al candidato del PRI y del Verde respecto al de la izquierda en 2012 fue Chiapas, con un margen de 291 mil votos.

En 2015, en contra de lo que sucedió en otras entidades, esa diferencia se amplió y llegó a casi 900 mil votos, así que para el PRI resultará crítico para 2018 conseguir una alianza muy sólida con el Verde, pues Chiapas podría convertirse en el estado más productivo a escala nacional para un potencial candidato respaldado por los dos partidos.

La otra entidad clave cuando se observa este detalle informativo es la Ciudad de México.

En el 2012, AMLO superó en votos a Peña en la capital por un millón 288 mil votos.

Sin embargo, en 2015, aunque Morena consiguió ser la primera fuerza política de la capital, superó al PRI por 357 mil votos, poco menos de la tercera parte de la diferencia de tres años antes.

La razón es que el PRD quedó como una importante segunda fuerza política.

Si por cualquier razón el PRD finalmente marchara junto con AMLO en 2018, la diferencia en la CDMX podría ampliarse respecto a 2012, con todo lo que ello implica. Pero si tuviera un candidato diferente, entonces es muy probable que esa ventaja se redujera.

Observando las intenciones de voto a escala nacional arrojadas en este momento por las encuestas, paradójicamente, el PRD, con todo y su debilitamiento, podría convertirse en el gran elector, particularmente si Miguel Mancera contiende.

Además de Mancera, será clave la actitud que adopten personajes como Enrique Alfaro o Manuel Velasco.

Cuando se ve con su detalle regional la circunstancia político electoral del país, las cosas resultan mucho más complejas de lo que parecen en primera instancia, por lo que estamos lejos de tener ya un resultado seguro para cualquiera de los que hoy están en las encuestas… incluyendo a López Obrador.

Twitter: @E_Q_

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