Opinión

'Management' 101, según Benito Neme

Hay explicaciones que lejos de tranquilizar provocan que un temor crezca. Benito Neme, de Caminos y Puentes Federales, ha dado cátedra toda esta semana sobre lo que no debería ser en un gobierno eficaz un director con salario de 131 mil 959 pesos netos mensuales. Si ustedes creían que siete días después del caótico (no) cambio de la tarjeta IAVE íbamos a tener claro qué pasó y por qué pasó, revisar declaraciones del funcionario encargado de Capufe les dejará claro que Houston, con este tipo de encargados, we have a big problem.

Tomemos como ejemplo lo dicho ayer por Neme ante la comisión del Senado que lo llamó a cuentas:

“El día 30 (las empresas) nos manifestaron que ese acuerdo era un desacuerdo y que no íbamos a poder tener interoperabilidad, eso es en conclusión lo que nos pasó”.

Cualquiera que ha tenido personal a su cargo sabe que esa explicación es inaceptable, pues Neme sostiene que 48 horas antes del caos él y los suyos estaban en la Luna, o en un lugar parecido. Si eso es cierto, pésima noticia: para el cambio de un proceso que involucra ingresos de más de dos mil millones de pesos, cuyo deadline coincidía con el tránsito vehicular propio de vacaciones y quincena, Neme no tuvo tramos de control que le permitieran considerar otras opciones que no afectaran a los usuarios. Si no es cierto lo que dijo...

“Estoy de acuerdo que hubieron inconformidades”. Menos mal que está de acuerdo en lo que publicó la prensa y padecieron en carne propia miles de mexicanos.

“Asumo la responsabilidad como director de Capufe de la poca información”. No tan rápido. Sí hubo, qué duda cabe, un problema de comunicación. Pero no fue sólo de comunicación, fue mucho peor que sólo comunicación. Como director de Capufe, Neme no es sólo responsable de la falla de difusión de lo que se avecinaba, sino de la falla en general de la interoperabilidad. No lo digo yo, lo dice el boletín 031 de la propia dependencia, que el 31 de julio hizo saber que “la interoperabilidad está siendo instrumentada por Capufe y el consorcio ganador de la licitación pública que prestará el servicio de telepeaje”.

“Vamos a aplicar sanciones en caso de corresponder…”. ¿Cómo? ¿Qué falta para que le quede claro a este funcionario que hubo mala práctica? “Al anterior operador por la entrega que hace, y al nuevo operador por no haber cumplido si es que así se dio esta etapa de transición”. O sea, siete días después no sabe qué sí pasó y qué no.

“Estamos evaluando (…) el porqué de ese caos vehicular y esta molestia a los ciudadanos ese día, estamos en ese análisis”. Las molestias no fueron sólo ese día. Neme debe pensar que es normal que el usuario haga un viaje a una caseta de cobro específicamente para cambiar su IAVE o que es de lo más divertido decirle a la familia que parte de la vacación incluye una escala para hacer un engorroso trámite.

Podríamos seguir con las declaraciones del señor Neme, que en repetidas ocasiones y entrevistas, con todo muy bien ensayado, ha ofrecido disculpas por lo sucedido.

Pero la pregunta en realidad es para el jefe del señor Neme, y según se dice su compadre: señor presidente ¿cuántas horas-hombre perdidas por los mexicanos vale el señor Neme? Porque este fin de semana, en diversas carreteras del país, se acumularán más y más horas perdidas de miles de nosotros gracias a su colaborador.