El suicidio de Occidente
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El suicidio de Occidente

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El suicidio de Occidente

04/06/2018
Actualización 04/06/2018 - 12:26

La semana pasada pude leer un gran libro. Se llama Suicide of the West: How the Rebirth of Tribalism, Populism, Nationalism, and Identity Politics is Destroying American Democracy, o en español: El suicidio de Occidente: cómo el renacimiento del tribalismo, populismo, nacionalismo y la política identitaria está destruyendo la democracia estadounidense. Es de Jonah Goldberg, estudioso conservador muy cercano al Tea Party hace unos años, autor de otro libro interesante hace algunos años: El fascismo liberal.

Lo primero que me parece interesante es que, en los últimos años, los mejores análisis acerca de lo que ocurre en el mundo vienen de estudiosos conservadores, y esto no había sido la norma. En segundo lugar, aunque cerca de la mitad del libro se enfoca en el tema estadounidense, hay suficiente material para pensar las cosas con una visión más amplia. Y selecciono algunas frases del libro, reacomodadas, que espero le convenzan de leerlo.

“Sostengo que todas las rebeliones contra el orden liberal del Milagro (lo ocurrido desde fines del siglo XVIII, que es un milagro en términos económicos, políticos y sociales, aclaro yo, Macario Schettino) son no sólo fundamentalmente románticas, sino reaccionarias”. “Argumento que la sensación de alienación que sentimos contra el capitalismo democrático liberal debe ser entendida como romanticismo”. “Afirmo que las ideas políticas y movimientos basados en la idea romántica de seguir nuestros instintos y sentimientos deben ser entendidas como corrupción”. “El romanticismo no es de derecha o de izquierda, porque es una pasión pre-racional inscrita en el corazón humano”. “Mi padre acostumbraba decirme que la cosa que más corrompía en los negocios no era el dinero, sino la amistad”. “La mayor fuerza en la corrupción de la modernidad es el esfuerzo político organizado –activo en cada generación– de imponer las reglas de la comunidad sobre la sociedad.”

“La historia de la civilización es, literalmente, la historia de dominar, dirigir, encauzar, o mantener bajo control la naturaleza humana”. “Es una sociedad civil sana, y no el Estado, el que civiliza al pueblo”. “No creo que nuestros problemas sean fundamentalmente de política pública. La crisis que afecta nuestra civilización es esencialmente sicológica”.

“Hay tres cosas que necesitan decirse de la visión romántica de Marx. Primero, realmente era romántico, aterrizado en una profunda alienación y paranoia acerca de la sociedad en que vivía; segundo, más allá de toda su palabrería seudocientífica, el Marxismo no era un proyecto moderno;… tercero, su visión estaba totalmente mal. La idea de que el inventor o el emprendedor no crean valor al llevar su idea al mundo, es ridícula”.

“Damos mucho crédito a los intelectuales por crear ideas. Más a menudo, le dan voz a ideas o impulsos que ya existen, como actitudes o compromisos pre-racionales”. “En las sociedades modernas, la nueva clerecía hay que encontrarla en la clase auto-elegida de académicos, activistas, escritores y artistas que exigen un monopolio de virtud política. Ellos deciden unilateralmente quién debe ser excomulgado por pensar equivocadamente. Y los campus universitarios sirven como las más formidables ciudadelas”. “Hay una cosa muy común –si no universal– que une a estos distintos tipos de ‘sacerdotes’: vienen de las filas de la burguesía y suelen ser muy ricos”. “La justicia social se ha convertido en una industria por sí misma”.

Algunas frases que, espero, le llamen la atención. Goldberg cree que estamos cancelando el gran Milagro, porque queremos regresar a las ideas románticas que privilegian los sentimientos sobre la razón. En un mundo que lleva casi tres años destruyendo el centro político en todas las democracias occidentales, al menos un poco de caso deberíamos hacerle.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.