Opinión

Los subsidios y las tarifas eléctricas

¿Y cómo quedó finalmente definida la política de tarifas en la Ley de la Industria Eléctrica? Esa ley ya pasó por todas las aduanas del Senado y fue enviada a la Cámara de Diputados en donde se discute a nivel de comisiones.

Todo el Capítulo VI de la nueva ley habla de las tarifas eléctricas.

El artículo 139 fue motivo de debate el pasado fin de semana. Quedó textualmente como sigue:

“La CRE aplicará las metodologías para determinar el cálculo y ajuste de las tarifas reguladas, las tarifas máximas de los Suministradores de Último Recurso y las tarifas finales del Suministro Básico. La CRE publicará las memorias de cálculo usadas para determinar dichas tarifas y precios.

“El Ejecutivo Federal podrá determinar mediante Acuerdo un mecanismo de fijación de tarifas distinto al de las tarifas finales al que refiere el párrafo anterior para diversos grupos de Usuarios del Suministro Básico, en cuyo caso el cobro final hará transparente la tarifa final que hubiera determinado la CRE”.

El párrafo en cuestión no obliga a que haya tarifas subsidiadas, sino que meramente abre la posibilidad de que así sea. Pero se deja por entero esa decisión en el Ejecutivo federal.

Como ayer le comentamos en este espacio –y diversos lectores nos pidieron que abundáramos en el tema–, más de 98 por ciento de los usuarios domésticos tiene tarifa subsidiada.

Pero los hogares no son los únicos en ese caso. También el sector agrícola tiene tarifas subsidiadas para el bombeo de agua.

El cambio que se hizo en la ley el fin de semana pasado en realidad fue de forma, pues se decía de manera más explícita que no habría subsidios generalizados en electricidad. Pero la realidad es que los subsidios que hoy se aplican no son generalizados, aunque la excepción sea de apenas poco más de 1.0 por ciento.

El marco regulatorio en materia eléctrica le dejó al gobierno la amarga tarea de darle racionalidad y lógica a los subsidios.

A mayo de este año había 33 millones 536 mil usuarios domésticos de CFE en el país, mientras que el número de hogares que paga tarifa sin subsidio es de sólo 433 mil 274, es decir, 1.29 por ciento. ¿Cree usted que entre los 33 millones 103 mil hogares que reciben subsidio eléctrico no hay un cierto porcentaje que tiene capacidad de pagar la luz a su costo real?

Es cierto que hay una proporción alta de familias mexicanas (tal vez 80 por ciento del total o un poco más) que probablemente requirieran el subsidio. Pero hay claramente quien no.

Un estudio de John Scott, del CIDE, realizado hace pocos años, demostró que los hogares que forman parte del 10 por ciento de los mayores ingresos, reciben 9 veces más subsidio por electricidad que el 10 por ciento de menores ingresos.

Sin embargo, este carácter regresivo de los subsidios no fue tocado por la reforma energética y se le dejó al gobierno federal la tarea de hacerle frente, si así lo considera conveniente.

Creo que lamentablemente, con lo cerca que estamos de 2015 y las elecciones, este tema de los regresivos subsidios eléctricos va a dejarse para otro momento… o quizás para otro sexenio.

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