Opinión

Los sismos y la selección de los candidatos

 
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Candidatos. (Especial)

Todos sabemos que el único candidato que con seguridad va a aparecer en la boleta electoral el 1 de julio de 2018 va a ser Andrés Manuel López Obrador.

Puede volver a temblar; generarse una crisis económica; caerse Trump. Nada –salvo un imponderable en materia de salud– haría que López Obrador se retirara de la competencia presidencial.

Pero, ¿cómo afectaron los sismos las probabilidades del resto de los contendientes?

Comencemos por lo más fácil: los independientes.

Ya solicitó su inscripción Pedro Ferriz de Con, y hay buenas posibilidades de que consiga el número de firmas requerido para contender.

No está claro si El Bronco finalmente se lanzará; y tampoco, si le alcanzará su impulso a Emilio Álvarez Icaza y a Armando Ríos Piter, para contender.

No sería nada extraño que el único independiente en la boleta fuera Ferriz de Con.

En el caso del Frente, pareciera que sus prospectos no se han recuperado del impacto del sismo.

Sin embargo, creo que la posibilidad de su conformación está vigente y el contendiente más adelantado sigue siendo Ricardo Anaya.

Ningún otro personaje de los aspirantes a ser candidato del Frente se posicionó durante las secuelas del sismo. No vimos a Margarita Zavala repartiendo víveres ni levantando piedras. Sí, activa en redes sociales, pero como miles de mexicanos más. De Moreno Valle, ni hablar. Y Mancera, haciendo su trabajo, pero al mismo tiempo cargando con la responsabilidad de las inevitables insuficiencias en la gestión.

Los sismos no cambiaron las posiciones en la carrera, y Anaya sigue aventajado.

Quizás donde la incógnita sea mayor es en el caso del PRI.

Hay quien ve el protagonismo de Aurelio Nuño en todo este proceso como un símbolo de que el ‘gran elector’ aprovechó para placearlo… pues ya se habría inclinado la balanza a su favor.

Pero también hay quien repara en el desgaste que le ocasionó estar en episodios como el del Colegio Rébsamen, lo que sería un gran pasivo para él.

No hay claridad del por qué, a pesar de que estuvo trabajando de manera intensiva desde el primer momento, se dejó en un segundo plano a José Antonio Meade. Una posibilidad es que fuera para preservarlo del desgaste y por ello, en la cumbre de Los Pinos del miércoles, en torno a la reconstrucción, él habría sido el que condujo el evento.

Y también fue obvio que en todo este proceso se dejó en un segundo plano mediático al doctor Narro.

Cada quien podrá especular lo que todo esto haya significado, pero a mi juicio resulta claro que los signos (con todo lo equívocos que deliberadamente puedan ser) van indicando sólo dos opciones. Ya las adivinó usted.

Con todos estos acontecimientos, reitero lo comentado en artículos anteriores. Me parece que el lapso en el que las diversas fuerzas definirán a sus prospectos a candidatos presidenciales va a ser en noviembre; en el caso del PRI, en la segunda quincena, tras la aprobación del Presupuesto.

Los próximos 30 a 45 días van a ser la última oportunidad para que los prospectos puedan aparecer y adquirir presencia tanto entre los círculos de sus partidos como en la opinión pública.

Y el criterio de selección o elección seguirá siendo la posibilidad de derrotar a López Obrador que, a pesar de los sismos, sigue siendo el candidato a vencer.

Twitter: @E_Q_

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