Opinión

Los siguientes pasos
del Brexit

    
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Theresa May

Theresa May, primera ministra del Reino Unido, anunció a mediados de enero un plan con doce medidas para concretar la salida de su país de la Unión Europea (UE). Como parte del proceso, esta semana su gobierno presentó un proyecto de ley en el Parlamento para su discusión y votación de sus miembros, tanto en la Cámara de los Comunes, como en la Cámara de los Lores. Al aprobarse esa ley, May tendrá autoridad para notificar la intención del Reino Unido de salir de la UE, conforme a lo dispuesto en el artículo 50 del Tratado de Lisboa.

May estableció el 30 de marzo como fecha límite para invocar este artículo y asegurar que las negociaciones concluyan en el plazo previsto de dos años. Ella ha fijado como prioridad de su mandato cumplir con los plazos designados del Brexit para evitar mayor incertidumbre económica. El gobierno británico prefiere que no haya acuerdo a que sea uno desventajoso.

El camino para retirarse de la UE no ha sido tan rápido como quisiera el electorado británico que votó por el Brexit o los propios socios de la UE. Tras la dimisión del premier David Cameron y el nuevo liderazgo de May, la Corte Suprema de Justicia ha sido el principal freno. El máximo tribunal británico señaló en su dictamen del mes pasado que el gobierno debía de obtener la aprobación del Parlamento para invocar el artículo 50, al considerar que el Brexit dejará “sin efecto las leyes de la UE”.

La iniciativa de ley que se presentó en la Cámara de los Comunes fue concisa para evitar enmiendas. Obtuvo mayoría amplia en la Cámara baja, con el respaldo de los partidos Conservador y Laborista. Antes de convertirse en ley, es necesario que se apruebe también en la Cámara de los Lores.

La votación fue controvertida en el mismo Partido Conservador, en temas como los derechos de residencia de los 3.3 millones de ciudadanos de países socios de la UE (e implícitamente también de los 1.2 millones de británicos que viven en otros países de la Unión). Mientras que los 'Tories' más radicales preferirían una ruptura rápida con Bruselas, que les permita controlar de inmediato la migración, May insiste en garantizar su permanencia como factor de estabilidad socioeconómica y como pieza de negociación.

En cuanto al Partido Laborista, su dirigente, Jeremy Corbyn, se enfrentó a varios de sus aliados –algunos de ellos renunciaron– para lograr que su bancada votara a favor de la iniciativa. La tercera fuerza en el Parlamento, el Partido Nacionalista Escocés, rechazó la iniciativa porque mantiene que Escocia votó mayoritariamente en contra del Brexit.

Hacia los próximos meses, el gobierno de May tiene que despejar la incertidumbre económica que preocupa al sector empresarial. En una encuesta reciente de Ipsos MORI, 58 por ciento de los altos directivos de algunas de las 500 empresas más grandes del Reino Unido señalaron que el resultado del referéndum del año pasado tendrá consecuencias negativas para sus negocios.

En 2016, la economía británica presentó las mayores tasas de crecimiento entre el G-7 (datos de la Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido). Sin embargo, este año el panorama podría ser desfavorable: desde los temores de la City de Londres de dejar de ser el centro financiero mundial hasta la pérdida de competitividad frente a rivales comerciales con el aumento de aranceles, el fin del acceso al mercado europeo y de la facilidad para contratar mano de obra calificada proveniente de los países de la UE.

El Brexit sentará un precedente para la UE. Si se percibe que el Reino Unido ha ganado con su separación, su ejemplo beneficiará a corrientes, partidos y gobernantes euroescépticos en el resto del continente. Como señaló Jean-Pierre Raffarin, ex primer ministro de Francia, los británicos tienen una responsabilidad histórica para evitar que sus negociaciones anuncien el desmantelamiento de Europa. Sobre todo, deben contribuir a que el continente tenga la fortaleza suficiente para resistir a las fuerzas demagógicas y aislacionistas que lo amenazan desde dentro y desde el otro lado del Atlántico.

PD. Nos vemos este domingo al mediodía en la marcha #VibraMéxico, que irá del Auditorio Nacional al Ángel de la Independencia.

Twitter: @lourdesaranda

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