Opinión

Los redentores de los pobres

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AMLO y Ángel Aguirre, en un evento en Guerrero. (Especial)

Ángel Aguirre Rivero y Marcelo Ebrard se nos han presentado como redentores de los pobres, pero trabajaron para una minoría de allegados que se enriquecieron en sus gobiernos.

Guerrero es hoy más pobre que cuando inició el gobierno de la coalición de izquierda encabezada por Ángel Aguirre Rivero, pero la familia y los amigos del exgobernador son inmensamente más ricos que cuando inició la gestión de su pariente.

El crecimiento del PIB de Guerrero el año pasado está entre los más elevados del país, pero la población que padece pobreza alimentaria creció de 62.8 por ciento a 65.3 por ciento.

La federación le inyectó recursos a Guerrero como nunca en su historia, pero los que no tienen para comer todos los días aumentaron a 6.5 por cada diez personas.

¿Entonces, dónde quedó el dinero?

Una parte, al menos 287 millones de pesos, se quedaron entre los familiares y amigos del gobernador que Marcelo Ebrard y López Obrador llevaron al poder en Guerrero.

Pero eso no es todo, hay mil 72 millones de pesos que fueron gestionados con anomalías, reportados por la Auditoría Superior de la Federación.

Los defensores de los pobres, los que en su nombre piden el voto, hacen discursos y nos inundan con propaganda, se quedaron con el dinero que iba destinado a mejorar la situación económica de las mayorías.

De esa forma, aumentaron el número de personas que no tienen recursos para comprar una canasta básica.

Esos 280 millones de pesos faltantes de las arcas del gobierno de Guerrero, que provenían de partidas federales, se triangularon a través de empresas creadas por un grupo que encabeza Carlos Mateo Aguirre Rivero, hermano del gobernador con licencia, y Víctor Ignacio Hughes, exsubsecretario de Finanzas del estado.

Como lo apunta EL FINANCIERO en su edición de hoy, la PGR identificó al menos tres empresas encabezadas por el hermano del gobernador, a las que les entregaron contratos por mil millones de pesos.

Así gobierna la izquierda. Cuando llegan al poder se corrompen, se quedan con el dinero del Estado, y mandan a más gente a las filas de la pobreza alimentaria.

Son los “puros”, los que acusan de corruptos e ineptos a todos los demás, pero cuando los ponen “donde hay”, roban a manos llenas, mandan a la gente a la pobreza y permiten que asesinos con dinero, como José Luis Abarca, lleguen al poder.

¿También Aguirre Rivero es “una excepción”?

El diario La Razón publicó ayer una esclarecedora y elocuente nota sobre otro gobernante “puro” y que milita en las filas de los redentores de los pobres.

Dice la nota que cuando Marcelo Ebrard fue jefe de Gobierno, grupo Walmart, donde era directivo Eugenio Ebrard, hermano de Marcelo, abrió en el DF mil 23 tiendas de esa cadena. Cuando al inicio del mandato ebrardista sólo había 313.

¿Cómo hizo Walmart para obtener permisos y abrir tantas tiendas en el DF, donde gobernaba el hermano del directivo de la cadena de tiendas?
El hermano, por cierto, apareció en la lista de mexicanos con cuentas ocultas en Suiza.

Esos son “los puros”, los redentores de los pobres, los que acusan a todos sus adversarios de corruptos e ineficaces.

Hoy que se plantea la necesidad de una renovación ética en el ejercicio de la función pública, debe terminarse con el discurso hipócrita de “ustedes los malos” y “nosotros los buenos”. Ahí están los ejemplos de Aguirre y Ebrard, para quien lo dude.

Twitter: @PabloHiriart

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